Estreno el blog este año con uno de mis temas favoritos, algo a lo que me he dedicado de forma intermitente pero constante los últimos cinco años: el debate de competición universitario.

Aunque el debate tiene sus raíces en las antiguas civilizaciones de Grecia y Roma, estas sociedades de debate tienen su origen en el Londres del siglo XVIII.  Cada país tiene sus torneos nacionales e internacionales de competición entre universidades, siendo éstos una gran oportunidad para los estudiantes de aprender a hablar en público con fluidez y eficacia. Los modelos varian también según la competición. En los debates que he participado y en los que he sido miembro del jurado, suelen tener la siguiente estructura:

4 minutos de Exposición Inicial (o introducción) para ambos equipos
5 minutos de Refutación (en turno doble) también para los dos contrincantes
3 minutos de Conclusión para ponerle el punto y final al juego.

En algunos torneos, han llegado a introducir un minuto rápido de refutación directa entre la introducción y la primera refutación.

221555_1956261062053_294817_oFinal del I Torneo Internacional de la Universidad de Salamanca : TRIVIUM

El próximo torneo en el que participaré como jueza es el Torneo Nacional de Debate de la Cidade da Cultura de Galicia, a finales de Marzo. Los dos temas a debatir son:

Fase preliminar: -¿Debe abolirse la monarquía en España?

Fase final: -¿Debe ser legalizada la prostitución?

Para estos temas, cada equipo debe prepararse ambas posturas: a favor y en contra, que serán sorteadas justo antes de comenzar cada debate. Las estudiantes se documentan, redactan el argumentario avalado por datos y reforzado con metáforas, exordios y otras figuras que enriquecen sus exposiciones. Tras el debate los jueces deliberan y en base a cuestiones de fondo (lo que dicen) y de forma (cómo lo dicen) se evalúa y decide quien es el equipo ganador. En estos torneos me parece que falta algo fundamental en los temas: preguntar a los colectivos interesados. Normalmente acudimos al INE, al CIS y otras fuentes de información pero que son demasiado institucionales; no son los sujetos interesados. En el caso de la prostitución por ejemplo, iría directamente a las expertas: las prostitutas. Por ejemplo en España trabaja el Colectivo Hetaria por el reconocimiento de una profesión que es mucho más de lo que feministas puristas y políticos llenos de prejuicios quieren hacernos ver. Sería genial que los equipos se pongan en su piel, se suban a sus zapatos altos y divinos, como ellas, y aprendan para mejorar no sólo en su argumentación en la competición, sino para su crecimiento personal.

“El debate permanente es el único antítodo contra la manipulación de la opinión”- Albert Jacquard

993731_10153333652775403_915610625_n

Si queréis acercaros al debate de competición desde la comodidad del salón de vuestra casa os recomiendo la película “The Great Debaters” con Denzel Washington, Oprah Winfrey y Forest Whitaker. Basada en la historia real de lucha afroamericana por recuperar el lugar que les correspondía en la sociedad de los años 30. Los protagonistas estudian en el colegio Wiley, al que el actor Denzel Washington donó 1 millón de dólares para que pudieran continuar el Club de Debate. Como pelicula no sé qué os parecerá, pero como equipo ellos son geniales.

Os dejo mi parte favorita: la actriz Jurnee Smollet hablando de igualdad.

¡Nos vemos en Galicia!