Cada vez hay más profesionales que no renuncian a su ética, ni a sus valores personales a la hora de trabajar. Ya hablé de marketing ético cuando colaboraba con Animei en una entrevista para el Partido Animalista, pero hoy os traigo a un experto en marketing digital que os va a dar su visión profesional del tema, Iván de Benito.

 

Os animo a seguir su trabajo de cerca, estoy segura de que os sorprenderá. A mi, desde luego, me sirve de muchísima ayuda.

 

ivan-de-benito

‘Ofrece tus servicios con Marketing Ético

¿Te imaginas que de pronto conocieras algo muy valioso? Algo capaz de cambiar el curso de la humanidad o algo capaz de aliviar mucho sufrimiento a otras personas que, gracias a eso que acabas de conocer, tendrían la posibilidad de vivir una vida muy diferente.

Y, en contra de toda lógica, decides callártelo y no lo compartes con nadie. Impidiendo que esas personas puedan experimentar una vida más plena. ¿Suena extraño verdad?

Pues exactamente esto mismo puede estar sucediendo a diario con tu negocio y sin embargo no haberte dado cuenta. Palabras como ventas y marketing te provocan urticaria cuando realmente no tiene nada de malo hablar acerca de tus servicios (¡faltaría más!)  ni ofrecer tus servicios a otras personas de forma transparente y ética. A esto último lo que denomino marketing ético, aunque, si lo piensas bien, no debería haber otro tipo de marketing. Pero eso da para otro post 🙂

Así pues, con este nuevo enfoque, el marketing se convierte en el modo natural de dar a conocer tus servicios a otras personas para permitirte ayudarles a que realicen un cambio beneficioso en su vida.

¿Has conocido a personas que tienen dificultad para darse a conocer o que ofrecen sus servicios de forma difusa o sin diferenciarse? Pues yo les ayudo a tener una presencia online de calidad y a mostrar de forma clara y precisa dónde radica su verdadero valor para que puedan tener más clientes.

Con el objetivo de ayudarte he preparado algunos de los elementos que en mi opinión componen una propuesta de marketing efectiva.

Orientada a resultados (para tu cliente)

 

No digo que te vuelvas loco y dejes de mirar lo que inviertes en tus campañas de publicidad en Facebook, o que empieces a ofrecer gratuitamente el 100% de servicios que ofrecen para beneficiar sólo a tu cliente. Cualquiera de estas 2 opciones daría lugar al cierre de tu negocio y te impediría seguir ayudando a otras personas. Y eso no lo deseas tú, ni tus clientes presentes y futuros.

Entonces, Iván, ¿de qué me estás hablando?

Te estoy diciendo que el foco principal no debiera estar orientado a ti si no a la persona que vas a ayudar (tu cliente) y al cómo vas a hacerlo (tu servicio). Trabajes en la profesión que sea (coach, psicólogo, entrenador personal, profesor de yoga, nutricionista,…) Cuando te levantas por la mañana tienes una misión y sólo una: buscar personas que necesiten tu ayuda y ayudarlas.

Para ello necesitas tener muy claro cuál es el problema exactamente que tienen y cómo tu solución puede ayudarles. Eso es la piedra filosofal de tu propuesta de marketing. Las personas no te pagan solamente por tu “trabajo” si no más bien por el cambio que provoca lo que tú haces en sus vidas. Te pagan por cambiar vidas.

11846502_1472372736419708_7643444607793094722_n

Ofrece lo que necesitan, no lo que quieren

 

Relee la frase. Aunque puedan parecer lo mismo son dos conceptos muy diferentes.

El marketing convencional se enfoca sólo en lo que las personas quieren. Por ejemplo, si te digo que vas a lograr generar 3.000€ mensuales en tu negocio sin cambiar nada en tu negocio, a priori suena bastante apetecible ¿verdad? Es más, con un reclamo tan bueno es bastante probable que incluso vendiera muchos cursos de este tipo. ¿Qué sucede sin embargo? Con este enfoque mi beneficio a corto plazo sería elevado pero sin embargo no sería sostenible en el tiempo. Y eso por no hablar de lo que podrías conseguir tú con este “método mágico” sin realizar ningún cambio en cómo estás realizando las tareas que conciernen a tu negocio.

Por ese motivo no hago cosas de ese tipo.
Y te propongo que tú apliques lo mismo a tu negocio.

 

Siguiendo con el ejemplo, realmente el único modo de lograr un cambio duradero en tu negocio es dar con las causas que pueden producir ese resultado que tú estás buscando (lo que tú quieres). Es decir, que si observas detenidamente, lo que realmente necesitas es generar esas causas para que tus resultados sean duraderos y repetibles en el tiempo. Por eso te recomiendo que ofrezcas lo que otras personas necesitan, no lo que quieren.

Al principio te puedes encontrar con cierta resistencia por su parte, pero la clave de ello está en enlazar el beneficio que el cliente quiere con lo que tú realmente sabes que necesita.

Screen Shot 2015-11-05 at 18.39.56

Practica la No-insistencia

 

Tienes dos opciones para promocionar tus servicios. O bien insistir todo el día o bien facilitar que las personas se interesen por ti aportándoles contenido valioso para su negocio.

La primera de ellas pasa por estar todo el santo día machacando al personal con tus servicios. Te levantas un buen día y de pronto te agrega una persona en Facebook y pese a que no la conoces decides añadirla como amigo. Acto seguido te bombardea con 4 páginas para que te hagas fan, luego entras en un grupo de Facebook y ves una publicación suya hablando de sus servicios, y por si fuera poco también cuela publicidad suya en comentario en una noticia de un diario online que nada tiene que ver. ¿Qué resultados crees que obtiene este profesional? Desde luego “trabajo” le lleva el asunto, pero, ¿resultados? Cero.

La otra opción consiste en tener una presencia online atractiva para que sea fácil que las personas den contigo. Una página web limpia y clara que sea un vivo calco de tu forma de pensar y hable acerca de lo que haces; presencia online en redes donde estén tus clientes en las cuales puedas ofrecer contenido de valor, etc. Haciendo esto, facilitas que las personas se hagan una idea de cómo eres, cómo trabajas, y logras que sea mucho más sencillo que sean ellas mismas las que se interesen por tus servicios sin apenas abrir la boca.

No me malinterpretes, no quiere decir que cuando tengas algo de valor que ofrecer no lo cuentes, sino más bien que no te pases todo el día diciendo “he venido aquí a hablar de mi libro y si no se habla de mi libro, me voy”.

He vivido ambas experiencias tal como las narro y te aseguro que la que deseas vivir es la segunda. ‘

¿Qué os parece? Si os ha gustado…

¿Cómo puedo ayudaros mejor?

 

Podéis seguir  a Iván en Twitter y en Facebook