Qué ganas tenía de poder sentarme y hacer la segunda entrega de este post. En realidad es la tercera, hice la segunda hace ya un par de años pero se borró cuando migré o actualicé el blog, no recuerdo bien. En cualquier caso, os traigo otros tres discursos de cine.

Hacia ya un tiempo que no podía disfrutar de ir al cine y anoche me di el gustazo de tener una cita conmigo misma e ir a los cines Renoir Floridablanca, unos pequeños cines en VO que son los mismos que hay en Madrid.

Tengo fijación con el actor Dev Patel, me gusta mucho muchísimo (creo que ayer caí en la cuenta de por qué), ya me encandiló cuando interpretó a Anwar en Skins y le seguí como una groupie desde las películas con Maggie Smith (amor infinito también) hasta la serie The Newsroom, a la que creo que dedicaré otro post porque es una lección sobre comunicación desde el primer hasta el último capítulo.

Una de las cosas que más me atraen de Dev Patel es su acento british-hindi. Creo que lo más bonito de las palabras no es solo su significado sino su forma, su sonido, su cadencia… ¿Nunca os habéis quedado embobadas mirando cómo se precipitan desde los labios de alguien o disfrutando mientras cerráis los ojos y escucháis la variedad auditiva que contiene cada fonema?

Empiezo por su película y vamos con los discursos.

1. El hombre que conocía el infinito (The man who knew infinity)

Es la historia de Srinivasa Ramanujan, un matemático de origen indio y humilde que se hizo con una plaza en la prestigiosa Universidad de Cambridge gracias a los descubrimientos asombrosos en fracciones, teoría de los números y series.

La historia está bien narrada pero ya la hemos visto. Al más puro estilo ‘biopic’, en el que ya nos hemos acostumbrado a conocer a otros personajes de un genio incalculable siendo humanizados con maestría por el celuloide hasta el punto de llegar a encariñarte con ellos. Pienso en Stephen Hawking en ‘La teoría del todo’ (The Theory of Everything), en John Nash en ‘Una mente maravillosa’ (A Beautiful Mind) y en Alan Turing con ‘Descifrando enigma’ (The Imitation Game).

Después de buscar bastante por la web no consigo dar con el discurso. El discurso de Johnny Nash en la película cuando le conceden el Nobel también está muy bien y este sí lo encontráis en Youtube.  Igualmente la tenéis todavía en el cine, así que os animo a que vayáis a verla.

¡Ah! El discurso que quiero destacar no es de Ramanujan (Dev Patel) sino el del profesor que le acoge en Cambridge G. H. Hardy (Jeremy Irons). Ese momento de silencio sepulcral en la sala del Trinity College en el que Hardy expone las razones por las que Ramanujan debe ser elegido es sobrecogedor.

You see, there are patterns in everything – Ramanujan

Man-Who-Knew-Infinity-poster

Os doy las dos razones por las que me encantó el discurso sin el reposo sosegado de volverlo a analizar, tan solo con lo que recuerdo.

1.Es breve. Ya he mencionado varias veces que, tanto en oratoria como en la vida, el tiempo es oro. Mantenerse breve en un discurso, yendo al grano, explicando lo imprescindible y no apurando el tiempo de los demás, es de agradecer.

There are no proofs that can determine the outcome at matters of the heart – Hardy

2. Sabe que está ante un público difícil así que no duda en elegir cuidadosamente su argumentario y en equilibrar fondo y forma de manera magistral.

2. Suffragette

Si habéis echado un vistazo por internet, o buscáis ‘discursos de cine’, veréis que esto también es un campo de nabos (hablando mal y pronto). Me da muchísima rabia que casi todos los recopilatorios de discursos a lo largo de la historia como los de cine, sean solo de tíos. Y muchos de ellos heteros. Por eso escribí este post de ‘mujeres y discursos’ porque nosotras también valemos para la oratoria.

Este fue el caso de la agitadora social y líder del movimiento sufragista Emmeline Pankhurst interpretada por la siempre brillante Meryl Streep.

Suffragette-Movie-ReviewCartel de la película Suffragettes, via Facebook

No le hago más bombo al de la película del que ya tuvo en su momento y a todo el debate social que se generó desde el feminismo. Vais a disfrutar de la película si no la habéis visto aún y del discurso de Emmeline Pankhurst que está lleno de fuerza, rabia y esperanza a partes iguales.

Vaaaale, es cierto que comenzar un discurso saliendo al balcón y ser recibida por decenas de mujeres aplaudiéndote ya te levanta el ánimo sí o sí, pero no por ello es menos inspirador.

Lo he elegido por estos tres motivos.

1.Comienza desafiando a la autoridad. Establece credibilidad con el público: le importa más lo que está aquí en juego que las órdenes reales de quedarse en su casa (haciendo calceta, imagino que esperaban).

2. Frases cortas intercaladas con algunas sentencias que me encanta cómo encaja modulando el tono de voz y haciendo un uso perfecto de los silencios

Never underestimate the power we women have to define our own destinies- Emmeline Pankhurst

Ese gusto por las frases sonoras, ¿es solo mío o a ti también te pasa?

We don’t want to be law brakers, we want to be law makers- Emmeline Pankhurst

3. El final. ‘I’ll will rather be a rebel than a slave’ (Prefiero ser una rebelde que una esclava). Como no hay clip os dejo el “we don’t want to be lawbreakers, we want to be lawmakers”.

3. Un corazón normal

Lágrimas como puños.

Así suelo bromear con uno de mis mejores amigos cuando nos ha gustado mucho un drama. Intentamos quitarle un poco de hierro al asunto porque ambos sabemos que hay algo que nos ha desgarrado por dentro. ‘The Normal Heart’ es una de esas películas que te hace poner pucheros como una niña chica si te metes en la atmosfera que crean sus personajes. De nuevo, el discurso no es de uno de los actores principales, pero sí lo es de otro de mis actores favoritos: Jim Parson (Sheldon en ‘The Big Bang Theroy’). En la película es Tommy Boatwright, un joven gay con un sentido del humor muy peculiar y que está comprometido con la causa que es el tema central de la película: visibilizar el SIDA cuando ni siquiera entonces sabían qué era.

Jim Parson- Un corazón normalCraig Blankenhorn/HBO

En este discurso que Tommy da casi al final de la película, en el funeral de uno de los protagonistas, he de confensar que estoy total y absolutamente sesgada. Asi que, desde la subjetividad máxima, os contaré porque me encanta:

1. Los tacos. En serio. Forman parte de nuestro lenguaje, de nuestro ethos como sociedad, ¿por qué no utilizarlos? Suele pasar que todos los discursos se dan en muchas ocasiones bajo un contexto formal,  en un marco de agitación social o en un escenario más íntimo, por lo que no suele dar pie a decir tacos. El resultado en este discurso me parece realmente bueno.

I hate these fucking funerals, I really do – Tommy Boatwright

2. Va de lo particular a lo general. Este es un recurso muy utilizado en oratoria. Tommy comienza con la historia de Nick y se lleva el discurso hasta la frase ‘estamos perdiendo a toda una generación’ (we are losing an entire generation).

3. Se deja llevar por la emoción. A partir de la frase en la que dice  ‘solo diré que estoy cabreado’ (I’m just gonna say I’m mad) hasta el final a pecho descubierto. Se sincera y dice lo que piensa sin importarle nada más. Al fin y al cabo, otro amigo suyo yace en el ataud a su lado, ¿no es un gran momento para dejarse de panegíricas cristianas que a nadie importan y decir la verdad?

Te dejo con el discurso de Jim Parsons en Youtube 

y si quieres más, aquí tienes el post de ‘crisis de película’, el primero de ‘discursos de cine’ o ‘los 5 personajes de Juego de Tronos que destacan por su oratoria’.

Espero con ganas tus comentarios.

 

 

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