Un recopilatorio sobre cómo nuestras emociones y pensamientos influyen en nuestra postura corporal y al revés, es decir, nuestra comunicación no verbal puede hacer que nos sintamos mejor o más poderosas.

La semana pasada falleció Muhammad Ali,  leyenda del boxeo americano. Como suele suceder con cada muerte de una celebrity, internet entero se llenó de sus grandes frases, sus mejores fotos y los hitos que lo catapultaron a la fama. Me fui fijando en sus posturas, en especial en esta portada de la revista TIME y me dí cuenta de que había mucho que rascar al tema de las posturas de poder.

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Hace unos días, os animaba a que ocupaseis vuestro lugar en el mundo y con el post de hoy quiero que lo penséis literalmente.

¿Cómo ocupáis vuestro lugar en el mundo?

¿Os encogéis, agacháis e intentáis caber en sitios pequeños?  ¿Las piernas siempre cruzadas, los brazos encima del regazo? Quizá estáis intentando pasar desapercibidas. Si por el contrario, camináis de forma firme, sabéis hasta dónde podéis alargar vuestros brazos para colgaros, por ejemplo, de la barra del metro; si no tenéis miedo a demandar vuestro espacio bailando en una discoteca sin ceder un milímetro de lo que es vuestro… ahí estaréis, sin duda, llevando a cabo esta okupación necesaria de volver a adueñarnos de nuestro cuerpo y de los espacios.

Si eres hombre y vas por ahí ocupando espacios ajenos, te recomiendo fehacientemente que te leas este artículo sobre el concepto de ‘manspreading’ (conocido también como ‘El síndrome de los cojones grandes’) o como no todos los espacios públicos pertenecen a tu pene.

Women feel chronically less powerful than men – Amy Cuddy

En uno de los vídeos más visto en la historia de los TED Talks, Amy Cuddy nos explica este fenómeno sobre la importancia de la corporalidad en nuestra comunicación. Somos cuerpo y nos comunicamos con él más de lo que pensamos. Cada microgesto revela una intención, una emoción o un pensamiento. ¿Por qué no aprender a utilizar estas posturas de poder a nuestro favor cuando nos sentimos más decaídas?

 

Lo más revelador de los estudios de Amy es que está comprobado que nuestros niveles de testosterona aumentan y el cortisol baja en diferentes porcentajes cuando practicamos algunas posturas de poder. Pero, de verdad, lo más inspirador es cuando cuenta su propia historia al final de la charla en un ejercicio maravilloso de vulnerabilidad para mostrarnos que se puede derrotar a ese ‘Síndrome del impostor’ que todos sentimos alguna vez.

He hecho un recopilatorio de las posturas que ella menciona y de algunas más que me funcionan a mí. Me he centrado en el deporte, pero las podéis hacer en vuestra casa, antes de una ponencia o para ganar confianza antes de una cita importante.

He utilizado la imagen de la atleta Anna Ramirez Bauxell, recientemente campeona de ciclismo en España, de los ultramaratonianos Alberto Pelaez Serrano, Fran Godoy y Alejandro Álvarez Valencia.  También de los atletas Elena Congost Mohedano y Borja Pérez Batet.

Detallito: son todos vegetarianos y veganos. Hell yeah.

5 posturas de poder (+2)
1.Postura del guererro

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2.  La ganadora

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3. Saludos: choca esos cinco

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4. Brazos en jarras

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5. Postura de orgullo

Borja Pérez Batet

Extra:  Puño en alto

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Extra: Gesto de la victoria

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Ahora, tómate un momento, ¿en qué postura estás leyendo esto?

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