En esta tercera entrega de Comunicación Afectiva, que tendrá tres partes por su longitud, os traigo algo bien bonito: comunicación para parejas, o modelos afectivos íntimos que no tienen por qué funcionar como parejas, aunque en este caso coincide que sí lo son.

Es un post que me hace especial ilusión compartir por dos motivos: sirve como chaleco salvavidas virtual para un amigo en apuros que recientemente me pidió ayuda con este tema y porque yo soy una persona muy afectiva. Me fascinan las relaciones interpersonales y creo que no podemos tener en mente ningún ideal revolucionario o propósito de vida pionero si no tenemos en cuenta a las demás humanas con las que nos relacionamos. También creo, como la artista Lora Mathis nos propone, que todo lo personal es político y que podemos ser radicales en nuestra forma de mostrar nuestras emociones.

comunicación afectiva

Como no soy terapeuta de pareja, ni pretendo serlo, he querido enfocar estas entrevistas desde el punto de vista de la comunicación.  También he querido averiguar qué dice la ciencia al respecto de la comunicación en pareja.  Según este artículo publicado en The Atlantic, basado en varios estudios de psicólogos y neurocientíficos a lo largo de las últimas décadas, solo 3 de cada 10 matrimonios consiguen permanecer unidos.

Por tanto, ¿cuáles serían las claves para hacer que la pareja funcione? Según las averiguaciones y lo publicado, las claves serían dos:

  • Compasión
  • Amabilidad

Una de las cosas principales que analizan, por tanto, es la comunicación. ¿Qué es lo que hace que la comunicación sea un éxito? Me gusta especialmente el ejemplo que ponen con respecto a uno de los cónyuges anunciando la noticia de que acaba de entrar en la escuela de medicina. Según el ejemplo, habría cuatro estilos de respuestas:

  • Pasivo destructivo sería ignorarlo por completo y cambiar de tema a otra cosa.
  • Pasivo constructivo sería decir que es genial mientras estás haciendo otra actividad. Realmente no estás alegrándote de las buenas noticias, no estás presente.
  • Activo destructivo sería empezar a ponerle pegas a todo lo que supone esa buena noticia.
  • Activo constructivo sería alegrarse de forma genuina e invitar a que la conversación siga fluyendo.
¿Coincidirá lo que ha descubierto la ciencia con lo que exponen las invitadas de hoy?

Todas las parejas que he elegido excepto una, son veganas. Es importante para mi poder ilustrar las particularidades de la comunicación en parejas veganas, por diversos motivos, pero también quería poder ejemplificar cómo son los flujos comunicativos en una pareja vegano-omnívoro. Las preguntas que he elegido son las mismas para todas pero he cambiado algunas preguntas en función de algunas características: hay parejas que viven y trabajan juntas, otras tienen relación poliamorosa, otras tienen que convivir con la enfermedad crónica de uno de sus miembros…

No me lío más y empezamos.

Conchi & Estefi

No podía no pedir ayuda con este tema a mis verduleras favoritas. Me conmueve el amor que desprenden estas dos en redes y creo que son uno de los mejores ejemplos para comenzar.

Conchi y Estefi llevan 7 años juntas en una relación monógama, viven juntas desde hace 6. Trabajan las dos en su negocio Red Verde, una tienda de alimentación vegana en Sevilla. Lejos de los problemas que esto podría dar, Conchi y Estefi nos cuentan con respecto a su trabajo:

Lo llevamos sorprendentemente bien. Intentamos respetar las cualidades de la otra y dividir el trabajo según aquellas virtudes que tenemos cada una. No vamos a mentir, hay ocasiones en las que no es sencillo seguir esta premisa y tenemos opiniones muy diferentes sobre algunas cuestiones y no nos da miedo que exista esa confrontación, gracias a esos debates hemos tomado muchas decisiones con las que nos sentimos felices

Red Verde

 Conchi Ponti fue, durante muchos años, coordinadora de Igualdad Animal en Andalucía. El activismo puede ser una fuente inagotable de estrés y de preocupaciones, además de influir en la pareja de forma negativa, si no se mantienen algunas cosas al margen. Conchi nos dice:

Por supuesto que influyó. Cuando conocí a Estefanía yo estaba volcada de lleno en una etapa de activismo muy intenso, con un ritmo frenético y recibí todo el apoyo del mundo de Estefi. Ella tiene una gran sensibilidad hacia los animales y un concepto de la justicia muy férreo, no le costó empalizar con lo que yo hacía por los animales. Siempre nos reímos recordando que al principio le oculté que hacía activismo por los animales hasta que un día de copas con un gran amigo y activista éste soltó lo bien que había salido un rescate abierto de gallinas en el que había participado. Estefi siempre me dice que ese día me conoció de verdad y que sin duda le pareció algo precioso eso de liberar animales.

Y siendo completamente sincera, no ha sido fácil, y en la pareja ha pasado factura el compromiso por los animales, porque emocionalmente llega a ser devastador el querer hacer más de lo que puedes en muchos momentos y porque a veces no se dan las mejores circunstancias para ello. Y la injusticia con los animales no se detiene por lo que es difícil comprender los límites que tenemos de forma real. Yo no los comprendo y eso tiene mucho de bueno, casi siempre.

Sobre su comunicación:

Pensamos que es muy buena, no nos da miedo afrontar conflictos y poner las cartas sobre la mesa. Tenemos personalidades diferentes que creemos que nos ayuda a alcanzar un equilibrio.

A Conchi le gusta de Estefi lo sincera que es:

Jamás miente sobre sus sentimientos u opiniones y es muy fácil confiar en ella, es muy coherente y es una persona que hace sus apuestas al 100 %, no entiende de medias tintas. Eso lo adoro.

Y a Estefi de Conchi lo sensata que es:

Me gusta su forma de exponer las cosas y siempre intenta que haya un acuerdo y una cercanía.

Como en todas las parejas, surgen situaciones de estrés y problemas que hay que abordar. Así lo hacen ellas:

En general solemos ser muy respetuosas con las meteduras de pata de la otra. En esto yo (Conchi) tengo que reconocer que a veces no lo hago, y corrijo en exceso algunas cosas, Estefi como dije antes, es una persona que está “a muerte” contigo.

Conchi Ponti

También quise saber si reservan un tiempo especial para hablar de la pareja:

Sí, en ese sentido tenemos muy clara la separación entre el trabajo y la pareja aunque a veces confluyen y es maravilloso. Pero sólo dejamos que esto ocurra si es para bien, si hemos tenido algún conflicto en el trabajo no solemos traerlo a casa… dejamos otro momento para resolverlo que sea fuera de nuestra intimidad.

O si saben cuándo necesita la otra primeros auxilios emocionales y pedirlos cuando les hace falta:

Lo intentamos, lo intentamos mucho. Pedirlos los pedimos.  Nos suele pasar mucho que tenemos ritmos diferentes, una es rápida y concisa y la otra es lenta y le da vueltas a todo. A veces conseguimos el equilibrio pero otras no, en ese momento suele haber un SOS para volver al punto de equilibrio. 😉

Hablamos de las cosas que les gustaría trabajarse como pareja y de forma individual:

Como pareja tenemos que trabajar ser un poco menos pasionales, aunque no tenemos claro que queramos hacerlo la verdad…

Estefi:

Debo trabajar la paciencia, me falta la capacidad de tomarme las cosas con tranquilidad y a veces no controlo mis enfados :O

Conchi:

Debo trabajar más mucho más mis tiempos, soy poco complaciente con Estefi en cuanto al ritmo, soy una persona excesivamente lenta y a veces cabezona también debo aprender a detectar los conflictos cuando son pequeños, normalmente Estefi me lo tiene que exponer todo con luces de neón :/

Y, por último, les pedí que compartiesen una situación que hayan superado desde que están juntas de la que estuviesen especialmente orgullosas:

Desde que estamos juntas nuestra vida ha sido intensa, juntas hemos vivido la pérdida de tres miembros de nuestra familia, dos gatitos y un perrito, hemos vivido rescates muy complicados de algunos animales, sacar adelante un negocio manteniéndonos en todo momento respetuosas con el mundo que queremos y también en estos dos últimos años estamos viviendo la enfermedad de dos personas muy cercanas.

Son situaciones que superan porque no dependen de nosotras, y estamos muy acostumbradas a tener mucha capacidad de actuación, por eso nos cuesta aceptar aquello que no está en nuestras manos. Pero sin duda, seguimos creyendo que nuestro amor lo puede todo.

couple

“Se puede estar enamorado de varias personas a la vez, sin traicionar a ninguna.”

Gabriel García Márquez

B y J

La última pareja a la que entrevisto hoy prefiere mantenerse en el anonimato. Llevan juntos dos años y medio y viven en familia desde hace dos años. B y J tienen trabajos que crean un impacto positivo en el mundo: una e-commerce y una agencia de diseño y comunicación. Les he pedido esta entrevista a ellos porque me parecen unos valientes. Suelen extender esa valentía que veréis en su entrevista, a las redes sociales y a su forma de relacionarse con quienes les conocemos. Aquí podéis leer la contestación que J, fotógrafo de profesión, le dió a un machirulo baboso.

B y J han querido compartir su modelo de relación, que es poliamorosa jerárquica, con nosotras pero tienen sus motivos para decidir no exponerse del todo. No es el objetivo de este post hablar largo y tendido del poliamor, pero si queréis saber más sobre quienes elegimos amar de forma diferente, os dejo un artículo de Broadly de Anita Botwin al respecto, este de eldiario.es y este otro de El Mundo.

Con respecto a su modelo de relación J dice:

Efectivamente, aunque la relación es poliamorosa, es la principal en nuestras vidas. Yo actualmente mantengo además otras dos relaciones con distintos niveles de implicación afectiva, una de ellas a distancia.

Como os podéis imaginar, llegar a desprenderse de la monogamia obligatoria y normativa, requiere de unas buenas dosis de comunicación, así que les he preguntado cómo llegaron a la conclusión de que ese tipo de relación era la que más se ajustaba a sus necesidades y a qué acuerdos llegan para que todo el mundo esté lo más a gusto posible.

B:

Yo venía de una relación muy bonita pero en la que echaba de menos cierta libertad. Había leído sobre el tema y decidí probar si ambas cosas podían llegar a ser compatibles. Puntualizo que tener esa libertad no significa tener que ejercerla, de hecho yo actualmente no lo hago, pero para mi hay cierta diferencia entre no hacer y no poder hacer algo.

J:

Mi vida afectiva ha sido más, como decirlo, atribulada que la de ella. Para mi el modelo de monogamia tradicional nunca funcionó bien: siempre me sentí atormentado por mis deseos y afecciones fuera de mis parejas monógamas, pero respeté siempre los límites. Generalmente eran mis parejas quienes acababan engañándome a mí y eventualmente entendí que lo que en realidad me molestaba era la falta de sinceridad. Así que cuando conocí a B y comenzamos a trenzar la relación y a hablar de poliamor, quise intentarlo sin dudar.

Una pareja que rompe moldes, nos tenía que contar también cómo explican esto en su entorno más cercano y qué es lo que más les cuesta tener que explicar.

B:

Las amistades y entorno cercano lo entiende y pregunta dudas desde una curiosidad sana y amable. A veces nos dicen eso de “yo no podría” pero es que existe un modelo relacional para cada persona/pareja/grupo en un momento concreto de nuestra vida y no tiene porque ser para todas el mismo. Afortunadamente no es incompatible tener distintos puntos de vista con entenderse y respetarse. A nuestras familias no se lo hemos explicado porque no lo entenderían y quizá también por comodidad práctica.

J:

Me ocurre como a ella, mi entorno más cercano lo sabe y lo acepta, con excepción de la familia, con quién ni lo he planteado. Mi familia es fantástica y muy abierta, pero teniendo en cuenta el enorme estigma y desconocimiento que hay aún con estos modelos relacionales, siendo esta relación jerárquica, estable y siendo B la persona con la que convivo y tengo planes de vida a largo plazo, he decidido ahorrarles esa complicación mental y sus miedos asociados. Me aterroriza lo que las personas hacemos con nuestra ignorancia y creo que me resultaría muy duro afrontar el que alguien de mi familia, a quién quiero, reaccionara mal por puro desconocimiento.

Etica Promiscua

El libro de Ética Promiscua, editado por la Editorial Melusina en España y cuyo título original es ‘The Ethical Slut’ (El putón con ética) es una obra maestra de la comunicación en pareja. Escrito por dos amigas/amantes/co-escritoras como ellas suelen llamarse, basándose en sus estudios, conocimientos y experiencia. Creo que nunca he leído algo tan bueno, ni tan completo, con respecto a la comunicación en pareja. Da igual tu tipo de relación, pues de este libro solo vas a sacar técnicas para ser cada día más fiel a ti misma y a las necesidades de tu pareja. Aquí os dejo un extracto.

Pero volvamos a J y a B. Con respecto a su comunicación nos dicen:

B:

Muy buena y sincera. Como no tenemos ningún motivo para mentir, no lo hacemos. Nos contamos todo sin problema y somos muy cuidadosos el uno con los sentimientos del otro, que es nuestra prioridad.

J:

Con mucha diferencia, el que tengo con ella es el mejor nivel de comunicación y confianza que haya tenido nunca. Eso tiene que ver, sobre todo, con la enorme calidad humana de B, que me hace mejor en todos los aspectos. Pero también con el modelo de relación. Es increíble hasta que punto pueden resultar fáciles, sanos y enriquecedores todos los aspectos de una relación cuando casi la única norma es una: sinceridad siempre, para todo y en todo.

Igual que les pregunté a Conchi y a Estefi, a J y a B les ha tocado responder sobre sus situaciones más estresantes y la forma de abordar los problemas. ¿Cómo lo hacen?

B:

En nuestro caso trabajamos y vivimos juntos, con lo que tenemos mucho tiempo para hablar de todo y aunque normalemente no hace falta dedicarle un tiempo especial, cuando aparece una persona nueva siempre tenemos charlas para comprobar que todo el mundo está a gusto con la situación.

J:

Con B es muy fácil, como ella dice pasamos mucho tiempo juntos y aunque trabajamos muchísimo siempre hay espacio para hablar de todo y mantener en las mejores condiciones la conexión entre ambos. Ella es, además, particularmente considerada con mis necesidades y las de mis otras relaciones y cuida muchísimo de todo el mundo.

Con respecto a los primeros auxilios emocionales nos dicen:

B:

Como en todas las parejas funcionales priorizamos el bienestar emocional del otro (además del propio). Intentamos cuidar del otro , pero en mi caso sí que peco a veces de no contar qué me pasa y esperar que el otro me ‘lea’. Creo que es un error muy común de muchas relaciones.

J:

No creo que en esto seamos muy distintos de cualquier otra pareja monógama. En nuestro caso es curioso: a ella, efectivamente, le cuesta contar más que le pasa (eso hace que a veces yo incluso lea cosas que no hay, pero prefiero pecar de precavido, mientras otras soy muy torpe). Yo soy todo lo contrario, hablo y hablo y expreso y a veces quizás debería controlar un poco más eso. Aún así creo que cuidamos el uno del otro mucho mejor que muchas otras parejas que conozco.

Cuando les he preguntado qué es lo que creen que podrían trabajar un poquito más, me han respondido esto:

B:

Como pareja creo que funcionamos bastante bien, aunque a veces nos cuesta separar un poco trabajo de espacio personal y deberíamos reservar más tiempo a ocio. De forma individual me falta coger las riendas de mi comunicación verbal. Como soy una persona introvertida tiendo a delegar las funciones sociales-verbales (no tengo ningún problema con el escrito) en mi pareja, en especial las llamadas de teléfono.

J:

Decir que no puedes mejorar nada de algo casi equivale a decir que está muerto, pero términos generales funcionamos muy, muy bien como pareja. Nos falta, desde luego, trabajar aun más en el tema de los límites personal/profesional, pero por lo demás a veces ni yo me creo lo bien que nos va. A nivel personal tengo una enorme cantidad de cosas que mejorar, eso seguro. Pero en lo que más tiempo he empleado en los últimos cuatro o cinco años es en mi desprogramación de género. Intento ser, como mínimo, un poco menos patriarcal cada día de mi vida.

La penúltima pregunta era: ¿Hay alguna situación que hayáis superado juntos de la que estéis especialmente orgullosos y queráis compartir?

B:

No hemos sufrido ninguna “crisis de pareja” pero estoy muy orgullosa de nuestra comunicación, respeto mutuo y gestión de celos.

J:

Efectivamente crisis de pareja como tal, ninguna. Pero hemos pasado momentos muy duros de otra clase juntos y no puedo sentirme más afortunado y orgulloso de lo que me siento por haberlos pasado con alguien como B y por lo bien que gestionamos el día a día.

Y para rematar, nos hablan con muchísimo cariño de lo que han aprendido el uno del otro.

B:

Que es posible querer a una persona y sentir conexiones afectivas o incluso románticas por otras, porque el amor no es una cosa finita. Que cuidar y querer a una persona no es inherente a renunciar a quererse a si misma o a otros. Que se puede hacer reír a alguien cada día, hasta en los malos.

J:

Que las personas nunca valoramos suficientemente la importancia de la sinceridad y la honestidad, eso es algo que se demuestra cada día en el que mantenemos eso como timón de nuestra relación. Yo sobre todo he aprendido cosas de ella: a querer más y de manera más incondicional, a no sufrir por aquello sobre lo que no se puede accionar, a ser más asertivo y cuidar mejor de mí mismo, entre las miles de cosas que ella me enseña cada día.

¿Qué tal es vuestra comunicación en pareja? ¿Cuáles son vuestros puntos fuertes?

Imagino que cualquiera que lea esto podría aportar mucho más para hacer un post aún más completo, así que os animo a que lo hagáis compartiendo vuestra experiencia en los comentarios abajo. Como os decía, se trata de ayudarnos entre todas a tener vínculos afectivos más sanos, duraderos y fuertes.

Me voy, enamorada de la vida y de vosotras, esperando que este post nos ayude un poco más a todas. Envío todas las semanas contenido inédito en mi newsletter de los viernes, ¿te vienes? Solo tienes que suscribirte arriba a la derecha del blog. Te espero.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Comunicación Afectiva: parejas (parte I)

2 thoughts on “Comunicación Afectiva: parejas (parte I)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *