Volvemos con la segunda parte de Comunicación Afectiva en el especial para parejas (u otros vínculos afectivos que quieras mantener, el caso es quererse y tratarse lo mejor posible cada día).

En este post de hoy no hago la introducción que ya hice en el anterior, donde entrevisté a otras dos parejas veganas. Paso directamente a presentaros a cada una de las parejas para que os cuenten cómo se desenvuelven ellas en esta difícil pero maravillosa tarea que es vivir.

Verito & Xavi

Me encantan Verito y Xavi. Son esta pareja que, desde que la sigo en redes, hacen que piensen cada vez que veo alguna de sus publicaciones: “de mayor me pido ellos”.

Xavi y Verito

Esta semana he estado más atenta a sus publicaciones de lo habitual (que ya suele ser una atención asidua porque soy muy fan) y me corroboro con esta entrevista en lo que ya pensaba de ellos: son un torrente de energía, buen rollo y positivismo. Verito y Xavi curran juntos, a veces hasta revueltos, haciendo comunicación en redes sociales y diseño gráfico. Esto es simplificar demasiado, lo sé.  Realmente lo que hacen estos dos es darle a tu marca la voz que necesita y eso, hoy en día, no tiene precio. Es la segunda vez que se pasan por mi blog y lo hacen para mostrarse tal y como son. Que no os intimide que estos dos tengan mucho manejo con la comunicación, son geniales y os va a encantar su entrevista.

Han contestado de forma tan linda a todas las preguntas que no tengo que ir acortando trocitos, os la reproduzco tal cual.

Verito y Xavi llevan juntos…

Hace casi 13 años que estamos juntos y frente al mar. Decidimos adoptar un perrito, Dany, aunque sabemos que es otra forma de esclavitud para ellos, pero como fueron separados de su especie, de su propia familia, lo acogimos en la nuestra para salvarlo de una muerte segura. Al poco tiempo, decidimos que tenía que estar con alguien de su especie y adoptamos a Diego, para que se hiciesen compañía, sobre todo, en nuestras horas de ausencia por trabajo.

Sobre su modelo de relación nos dicen:

Es una relación monógama y no estamos casados. Estamos intentando casarnos desde hace diez años, pero nunca encontramos el momento. Somos antipapeleo y nos da mucha pereza. El trámite solo lo haríamos por una cuestión legal. ¡Al final lo conseguiremos! o no.

Verito Monetta

Una pareja que trabaja en comunicación tenía que explicarnos qué lenguaje usan el uno con el otro ¿tendrán un idioma propio?

El lenguaje parte del cariño, surge espontáneamente, no hubo un día de creación, y continúa evolucionando. Ahora mismo estamos practicando miradas de perro, y lo mejor es que nos entendemos de maravilla. Hemos mezclado el catalán con el castellano, ya que cada uno hablaba con una lengua diferente, así que una en común es divertido. Nada más importante que el buen humor en las relaciones.

Y, sin embargo, parece que al intentar definir su comunicación han encontrado algunas dificultades…

Nos ha costado dar una respuesta a esta pregunta. Finalmente coincidimos que es la inteligencia emocional. Los silencios comunican, las miradas, las palabras, los gestos; la cuestión es que sabemos cuándo, cómo y donde practicarlos. Si nos preguntas cuál es el truco, no podríamos definirlo, Estar en pareja a nosotros nos parece imposible, sin embargo, aquí estamos, no hay fórmula. Cuando tienes que establecer normas para convivir, te conviertes en una empresa, y eso no nos va. Sobre qué nos gusta de la forma de comunicar del otro: LA NORMALIDAD.

Verito Monetta

Que parece que han solucionado genial, ¿no creéis? La siguiente pregunta es sobre su extroversión en redes sociales. Quería saber si ellos ya son así de serie, con ese torrente de sentido del humor y si tienen algún hábito que les ayude a potenciar su personalidad conjunta…

No hay separación entre las redes y nuestra casa, somos exactamente igual en todos lados. Fingir durante todo el día sería muy pesado. Trabajamos con Redes Sociales y juntos, compartimos mucho de nuestro día a día en redes.

¿Tener hábitos para ayudar a seguir juntos? Eso sería una obligación que ninguno de los dos estaría dispuesto a seguir. Jugamos a vivir, nos gusta la vida, disfrutarla. Intentamos que hasta lavar los platos sea un juego y no un peso. Y cuando no tenemos ganas de lavarlos, simplemente no lo hacemos.

En casa tenemos unos departamentos: El de la limpieza del baño, el de los cristales, el de lavado de ropa y siempre cambia el encargado, a veces es él y otras yo. Como te decíamos, el tener normas no nos mola nada.

Intentamos vivir como dos solteros juntos, usamos una fuente para no lavar dos platos, nos encanta cocinar juntos, o mientras uno cocina el otro le da cositas para picar. Jugamos.

Qué fácil parece así, ¿verdad? Pero, aunque para ellos la vida sea un juego, también hay que ver cómo afrontan los conflictos estos dos o si reservan un tiempo y espacio para hablar sobre ellos:

Nunca hemos hablado sobre nuestra relación. Qué somos, en qué momento estamos y esas cosas? ¡Jamás! Si hace falta hablar de eso es que el amor está fallando, y realmente somos bastante intolerantes con esas cosas. El amor está o no está, si se presentaran dudas ¿para qué estar juntos?. Nunca tienes que preguntarte si tu madre te quiere o no, y así y todo no eliges vivir con ella, imagina con alguien que eliges para convivir, si tienes dudas hay que extirpar. 😉

Xavi y Verito

Para los primeros auxilios emocionales parece que tienen bastante ojo:

Sí, lo sabemos y generalmente no hace falta pedirlos. Hemos necesitado auxilio con faltas familiares, sobre todo porque uno tiene la familia a 12.000km, y aunque fue elegido, extrañar no se puede evitar, ante algún fallecimiento el problema se magnifica.

También tienen bastante claro que no han de trabajar mucho (o nada) en la pareja:

Si a nuestra pareja le restara trabajo, sencillamente no estaríamos juntos. No lo decimos con vanidad, estamos convencidos que el amor está o no está, y ese sentimiento construye. Cada uno se siente individuo, no nos molesta estar juntos, pero tenemos claro que lo somos.

Ni parece que hayan tenido que superar ninguna situación o crisis de pareja:

Ninguna. Nuestra relación exige que periódicamente uno tiene que viajar, a veces por menos tiempo y otros por más, pero en realidad no sentimos que sea un esfuerzo, mantenemos la comunicación por internet y naturalmente. Ambos sabemos que podemos vivir perfectamente el uno sin el otro, pero que nos gusta más estar juntos.

Atención a la última pregunta en la que nos resumen cómo es su relación y todo lo que han aprendido el uno del otro…

Esto es un curso de casi 13 años. Cuál ha sido la mejor lección, pues es difícil. Estamos entre la de masajes en los pies, la de cuketa de llum de las mañanas de invierno, la de jugar al avioncito con el postre, la de poner contraseña al portero eléctrico cuando uno se olvida la llave… Una de las lecciones que nos gusta mucho es la de ser campeones en todo: cuando cumplimos la dieta uno le levanta el brazo al otro y lo convierte en campeón, y otra muy buena es la de “tómame la fiebre”, eso es cuando uno de los dos no tiene ganas de hacer nada y se hace el enfermo, esa lección es de las mejores.

Si a estas alturas ya estás vomitando arcoiris, espérate que aún te falta por conocer a la siguiente pareja de lovebirds.

Fabiola y Carlos

Es mi descubrimiento oficial desde que estoy en Catalunya. Para que os hagáis una idea, después de leerme la entrevista les contesté directamente un simple “adóptenme” porque son tremendos. Tanto Fabiola como Carlos son dos cerebritos y trabajan tanto como estudian, así que su entrevista es una delicia. Carlos Castillo acaba de publicar un libro sobre el papel del ‘big data’ y las redes sociales en la gestión de la comunicación de crisis  y os animo a que os lo pilléis. Pronto será mío… Fabiola Leyton trabaja como investigadora en la Universidad de Barcelona, donde también estudia su postdoctorado en el Observatorio de Bioética y Derecho. Esto es un pedacito de todo lo que es ella y, como les digo a todas mis amigas desde que la conozco, si hay algo mejor que hablar de Fabiola, es leerla. Así que os dejo su perfil donde escribe para la TV Animalista artículos divulgativos sobre derechos de los animales.

Unos grandes estos dos.

 

Fabiola Leyton y Carlos Castillo

Fabiola y Carlos se encontraron hace ya tiempo. Así cuentan su historia:

Nos conocimos durante la universidad, en Chile. Al terminar nuestros estudios, por allá por el año 2000, nos fuimos a vivir juntos. Por varios motivos hemos escogido no tener hijos, y vivimos en familia con nuestras tres compañeras felinas.

Estamos casados desde el 2004, nos casamos antes de emigrar a Europa en gran parte porque era lo más fácil para continuar viviendo juntos y hacer más fáciles los papeleos de inmigración. Mantenemos una relación monógama. Ambos 🙂

No han parado de viajar y quise preguntarles qué tal les ha ido a ellos la parte nómada estos años. Qué influencia ha tenido y cómo han podido anticiparse a las diferentes situaciones:

Por supuesto que vivir en otros países y culturas influye en lo que pasa entre nosotros. La primera gran cuestión son las expectativas (del país/ciudad nuevos) que tú te formas a nivel individual (y que muchas veces compartimos a nivel de pareja), versus la realidad de la nueva vida que nos toca vivir. Algunas cosas resultan mucho más fáciles de lo que uno pensaba, y otras más difíciles.

Usualmente las diferencias culturales (incluso en países “cercanos” ideológica o idiomáticamente) hacen que la vida sea al mismo tiempo más dinámica y entretenida pues se cambia lo habitual por algo nuevo, pero también sucede a veces que las cosas simples son mucho más trabajosas, lo que es fuente de frustración y estrés.

También hay contextos más agresivos o caóticos que te fuerzan a modificar la manera en que estás acostumbrado a vivir, y con ello, a manejar de manera diferente los tiempos de la pareja, la comunicación, el tiempo que pasas con otras personas, el tiempo personal de cada uno, etc. Por ejemplo, hemos vivido en lugares donde estuvimos obligados a pasar mucho más tiempo juntos en casa, con poca vida social o cultural fuera, y en otros lugares en que hicimos tantas cosas fuera que nos extrañábamos un montón y teníamos que buscar espacios para volver a estar juntos.

El mundo no está preparado para gente que se mueve de un país a otro (¡mucho menos, con transportines con gatas!), a cada paso te ponen problemas, y cada país implica comenzar desde cero, lo que es agotador. Tenemos trauma con las cajas de cartón, y antes de comprar cualquier cosa nos fijamos en cuánto pesa y en qué se podría envolver. Por eso, tras más de una década de movernos de un sitio a otro, nuestra máxima es que podemos estar en cualquier parte, mientras sea juntos. Que nuestro hogar, y en él, las gatitas, va con nosotros allá donde nosotros estemos.

Con respecto a los pactos y acuerdos, a cómo gestionan los conflictos cada uno nos cuenta lo siguiente:

Carlos:

No tenemos pactos explícitos, los desacuerdos a veces duran tiempo pero se arreglan solos porque nos sentimos muy mal cuando estamos peleados, y naturalmente tendemos a arreglar las cosas. No tenemos tiempos explícitos para hablar sobre la relación.

Yo escucho parejas que dicen que su matrimonio fracasó y no me parece correcto el término. Todos vamos cambiando, Fabiola hoy es muy diferente de la persona con la que me casé, lo bueno es que ambos hemos cambiado en la misma dirección, pero eso no se puede dar por sentado de antemano. Una pareja es un equilibrio dinámico.

Fabiola:

Tenemos algunos pactos relacionados al cuidarse y a la salud, porque queremos estar mucho tiempo más juntos, y de la mejor manera posible. También tenemos algunas directrices generales de convivencia, especialmente relacionadas a las fastidiosas cosas prácticas de la vida (ordenar/limpiar la casa, pagar cuentas, etc.). Creo que no tenemos otros pactos. Los desacuerdos, como en otras parejas: si hay que tomar decisiones, cedemos los dos un poquito, o alguno cede un poco más que el otro. Cuando hay enfados, es terrible, porque lo pasamos mal los dos, entonces, dejamos que se enfríe el asunto y volvemos sobre él con la cabeza clara y los sentimientos no agitados. Necesitamos estar bien porque somos nuestros refugio y porque lo pasamos muy bien juntos: nos reímos (muchas veces de nosotros mismos), conversamos, jugamos, inventamos tonterías, hablamos de cosas serias, escuchamos música, estudiamos, estamos en silencio. Juntos y separados, pues también gozamos de nuestros espacios individuales. Y eso fue tan valioso cuando tomamos la decisión de irnos juntos, como sigue siendo ahora. Nos cuidamos mutuamente, y cuidamos nuestra relación, que es vital para nuestra felicidad… y creemos que también lo es para la felicidad de muchos seres humanos y no humanos que tenemos cerca! (geográfica o emocionalmente).

No tenemos tiempos preestablecidos para hablar de nosotros: si alguno siente algo raro, lo manifiesta y lo conversamos.

Fabiola y Carlos

También quise averiguar, cómo le hacen saber al otro lo importante que es (a ver si la teoría famosa del doctor en filosofía, Gary Chapman, sobre los 5 lenguajes del amor se cumple en su caso)

Fabiola:

En gestos y palabras: el beso de la mañana, el de antes de irse a trabajar, el de regreso a casa, el de antes de dormir. Cocinando lo que a él le gusta o llevándole a casa sorpresas que le gusta comer. Diciéndole que está guapo, que me gusta mucho… y muy de vez en cuando, dándole más atención o dejándolo que tome más protagonismo que las gatitas! 🙂

Carlos:

¿Quieres decir, aparte de abalanzarme sobre ella cuando la veo? No. Para mí es muy simple: ella me dice algo, yo la miro, y me dan ganas de darle un beso. Después ella me pregunta qué me estaba diciendo, y no me acuerdo.

Y como ya sabemos, gracias al trabajo de la doctora en biología y antropología, Helen Fisher, que el amor está en el cerebro, quise saber cómo se las apañan para mantener vivo el vínculo después de tantos años:

Carlos:

Tal vez suene un poco feo, pero por el mismo trabajo pasamos tiempo separados frecuentemente, una o dos semanas a la vez cadas pocos meses, eso ayuda mucho porque te extrañas.

Fabiola:

Cuidándose, sintiéndose bien con uno y así transmites al otro lo bien que estás tú. Diciéndose mutuamente que estamos guapos y deseables, haciendo cosas fuera de la rutina. También, entendiendo con el corazón y con la cabeza que estamos creciendo y haciéndonos mayores juntos, que no somos los mismos que antes y no seremos los mismos mañana.

Yo miro hacia atrás y me encanta recordarlo a él como era, pero al mismo tiempo me encanta ver en quien se ha convertido y saber que él es mi compañero. Cada tanto también siempre, nos miramos y nos preguntamos: “Si nos hubiéramos conocido anoche, en ese encuentro con amigos… ¿nos habríamos interesado/gustado?” y la respuesta siempre es afirmativa! 🙂

En cuanto a los primeros auxilios emocionales, mirad qué forma más entrañable de lidiar con el tema:

Carlos:

Yo no tengo idea. Fabiola llora y yo la abrazo, le digo que todo va a estar bien, al rato deja de llorar. Ella hace lo mismo conmigo, menos la parte de decirme que todo va a estar bien, porque detesta que la gente diga esa línea como consuelo. Yo cuando la veo bajoneada le muestro fotos de gatitos o de reptiles, siempre la alegran.

Fabiola:

Si, yo sé cuando Carlos necesita un apapacho del alma, porque él lo reclama y lo expresa de manera tácita. Porque además son un montón de años juntos, y conozco las situaciones que lo ponen en incomodidad o estrés. Y lo abrazo, y le hablo, y le digo que lo amo y que estoy ahí… Y a veces también le paso literatura y textos que lo puedan ayudar.

Yo soy un poco hermética para manifestar mis incomodidades, pero las primarias y más “de la panza” me salen con el llanto, por todo: lloro de felicidad, de rabia, de pena. Llorar para mi es manifestar estos sentimientos, pero también es una manera de liberarme… Al estar en el mundo de los derechos y la protección animal, el llanto es un pan de cada día, lo que no permite que haya consuelo a esa infelicidad, incomodidad y malestar vital. Y Carlos me abraza. A veces se enfada conmigo, porque veo/leo cosas que me hacen daño. A veces calla. Yo creo que para dejarme desahogar tranquila, porque me limpio las lágrimas y continúo con la vida. ¡Y siempre, siempre, me está mandando fotos lindas de animales, porque sabe que eso me anima, me puede alegrar un día torcido y me da fuerzas para seguir!

funny-cat-memes

Entre los “apapachos del alma” y enviarse memes de animalillos por internet, puede parecer que poco les queda a estos dos por conquistar, sin embargo había que preguntarles si creen que les queda algo por mejorar:

Carlos:

No lo sé, nosotros seguimos conversando y manteniendo las cosas bien entre nosotros. Además con el tiempo de alguna forma uno inevitablemente tiene mejor trato con los otros, incluyendo la pareja, o se torna más amable, me imagino, o más maduro y madura, por lo tanto creo que las cosas se hacen más fáciles con el tiempo.

Fabiola:

Quizás a cuidarnos más y ponernos más atención… pero es que nuestro sistema-sin-sistema nos ha funcionado, hasta ahora… entonces, no sé en realidad qué nos faltaría por trabajar.

Por suerte, Fabiola y Carlos sí tienen una experiencia vital que han superado con sobresaliente y que quieren compartir con nosotras:

La vuelta de paradigma que significó vivir en un país musulmán bajo la ley de la Sharia, pues fuimos a vivir una vida en un contexto totalmente opuesto a lo que estábamos acostumbrados, donde éramos al mismo tiempo discriminados pero tratados de manera privilegiada. Donde todo era extremo, desde el clima hasta la manera en que se relacionaban en diferentes estamentos con los extranjeros, donde ser mujer no era un problema -según las situaciones, podías sacar mucha ventaja de ello-, donde veías a mucha gente comportarse como nuevos ricos mientras veías como otros daban todo para cambiar, por ejemplo, la situación de los animales no humanos e introducir la noción de cuidado y responsabilidad. Que este país estaba tan lejos geográfica como culturalmente de nuestras raíces, o de todo lo que conocíamos y nos era familiar hasta entonces. Y no nos pasó nada malo, y nos adaptamos a vivir allí, y aprovechamos nuestra estadía para hacer cosas buenas por otros, humanos y animales. Y conocimos a muchas personas diferentes. Y nos reafirmamos en nuestros valores básicos, y en las cosas que creemos como la justicia social o la libertad.

En un ámbito más mundano, me enorgullece pensar que salimos reforzados de situaciones potencialmente problemáticas, y muy estresantes, en las que nos metimos por hacer algo que nos gusta mucho: caminar. En países extranjeros, donde no hablamos la lengua local. Usualmente lo hacemos muy bien, informados, con los mapas actualizados … ¡pero a veces sale torcido! Más de una vez nos hemos encontrado fuera de la ruta principal, sin comida, con un repentino oscurecimiento de cielo, a veces con lluvia, con sol, o con serpientes, … pero manejamos bien el estrés y la brújula; y tarde o temprano siempre encontramos el camino… y seguimos aquí para contarlo. Nuestros pies nos han llevado a zonas urbanas y rurales donde ningún turista ni persona foránea se atrevería a entrar, muchas veces de noche y con cara de “soy turista y no entiendo nada”… ¡por suerte caminamos rápido! 🙂

Como broche de oro, ¿queréis saber lo que han aprendido u opinan el uno del otro?

Carlos:

Fabiola es de verdad. Ella encontró una verdad, es su verdad, y vive en ella.

Fabiola:

A no dejarse empantanar por la comodidad y dejar las zonas de confort. A ser honestos. Y no callar nunca frente a las injusticias.

Una suerte haberles encontrado, ¿no creéis?

Me encantaría saber cómo lidiais vosotras con estas cuestiones en pareja, o con el resto de vínculos afectivos en vuestra vida. Si vais comentando abajo podré ir afinando más los siguientes posts. Y si queréis recibir un trocito de amor y comunicación todos los viernes, os podéis apuntar a mi newsletter arriba a la derecha.
Como broche final, para quienes queráis saber sobre la ciencia del amor, aquí tenéis una selección de charlas TED sobre el tema.
Feliz y afectiva vida.

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