Hay posts que una desearía no tener que escribir. Supongo que aún conservo mucha fe en los seres humanos y me siento un poco traicionada cada vez que esa fe se resquebraja. En el seno de las relaciones comerciales, que en el ámbito en el que nos movemos tienen mucho que ver con activismo también, me preocupa de forma especial cómo nos tratamos las unas a las otras.

Tener que decir a estas alturas que el trabajo hay que valorarlo es redundar en lo obvio pero, teniendo en cuenta que somos la primera generación que es más precaria que la de sus padres, a veces se hace necesario.

Para saber bien de qué vamos a hablar en este post, dejaré claro que no me refiero a las colaboraciones de forma altruista que se dan entre empresa y blogger, o entre dos profesionales que intercambian su trabajo. Yo me siento afortunada de poder decir que muchas veces he contado con la ayuda desinteresada de gente que se lo podía permitir y ha tenido a bien echarme un cable en distintos momentos. Lo mismo hago yo con otras personas, empresas y oenegés. Depende de cada situación.

En este post, nos vamos a referir a las colaboraciones entre empresas ya más o menos consolidadas y bloggers que, profesionales o no, tienen una cierta influencia en su sector.

bloggers veganas

Para poder hacer algo con más enjundia, he recurrido a la ayuda inestimable del grupo de bloggers veganas que tenemos en Facebook. Sí, presiento caras de pánico por aquí, sobre todo si eres agencia de comunicación que trabaja con una gran empresa y haces un target vegano. Holi. Tenemos un grupo donde nos contamos las cosas que creemos que pueden ser de ayuda o relevancia para las demás.

Tranquila, eso no quiere decir que tu embajadora de marca esté aireando todos los detalles de vuestras colaboraciones. Solo creo que es positivo que sepáis que nos vamos apoyando las unas a las otras y vamos sabiendo esos feíllos, por decirlo suavamente, que algunas hacéis.

Y, sí, soy consciente de que yo trabajo también como agencia de comunicación para marcas. ¿Doble rasero? Como queráis, pero a mí esto me sirve mucho para aprender cómo trabajar con otras bloggers y saber que, con ciertas clientas que están empezando, lo máximo que puedo hacer es regalar producto sin pedir nada a cambio.

Pero vamos con lo concreto.

¿Por qué el título del post de hoy: las empresas que no amaban a las bloggers?

Hice una pregunta en el grupo y os voy a organizar las respuestas que me dieron todas ellas de mayor número de votos a menor. Esto es lo que más les jode a las bloggers españolas veganas que hagáis cuando tenéis interés en ellas.

A mi me molesta el trabajo mal hecho, que de eso hay en todos lados: tardar en contestar emails, que no sean más claros y directos en el primer contacto y tener que alargar los emails más de la cuenta, etc.” Cris Martín

Un breve apunte: todo esto está feo. Nos hemos puesto de acuerdo para hacer algo lo más completo posible, así que he elegido frases representativas de todas las áreas dichas por ellas. No penséis que porque a una le parezca mal que no seáis serios a la hora de trabajar, ya podéis tangarle dinero…

Y otro día, para que no me odiéis, os ofreceré un decálogo sencillito de buenas prácticas para cuando queráis contactar con ellas, que ya sabemos todas que el sentido común es de todo menos común.

Qué es lo que más les molesta a las bloggers veganas que las empresas hagan
1. Que vuestro producto no tenga que ver con ellas

Porque, claro, no sabéis la ilusión que le puede hacer a Lucía Martínez, dietista-nutricionista vegetariana y autora de Dime Qué Comes, recibir un jamón, ¿a que sí? O que le pidáis a Aída Lídice, de Begin Vegan Begun, que coma insectos, que total, tienen mucha proteína. Que Ángela Lasbury nos pille a todos confesados en ese caso.

Que piensen que trabajo gratis me jode, pero que ni siquiera sepan qué hago es peor. El que más me ofendió fue el que me intentó convencer de que aunque fuese vegana podía comer snacks de insectos.” Aída Lídice


2. Que no les valoréis como persona

Estaría en consonancia a lo de arriba y esto ya no tiene mucho que ver con comunicación o cómo llevar una empresa. Es de ser gente decente. Si no podéis tener en cuenta que detrás de cada blog hay un CU RRA ZO de la muerte, os pensáis que “son solo recetitas” o exigís mucho para lo poco que dais… que sepáis que lo mínimo que puede hacer la blogger es echarse una risas a vuestra costa.

Idear una receta, repetirla hasta que salga , redactar el post, hacer fotos, arreglarlas (y mira que yo lo hago todo con el móvil por ahora), requiere su tiempo y dedicación. Muchas veces no se trata de lo que tarde en hacer eso, sino en lo que dejo de hacer para tener tiempo para esto.” Josefina Maldonado

3. Que la condición sea darse a conocer

Negociar en esta vida es maravilloso. Lo contrario nos lleva a situaciones extremas donde una parte intenta imponer su visión pero, queridas empresas, para negociar, primero tenéis que ofrecer mucho y saber si a la otra parte le interesa primero, no imponer vuestras condiciones.

Soy bastante reticente a aceptar muestras o productos gratis a cambio de menciones… pocas cosas me convencen que no lleven a un consumo gratuito e innecesario” Sandra Morante

Hay algo que creo que es CLAVE en el trabajo con bloggers y a lo que te expones sí o sí, y mucho más en este sector donde la ética es fundamental: ellas van a opinar sobre tu producto. Así que, si tu producto es una mierda, lo siento mucho, pero te lo van a decir. Especialmente si cuentas con nutricionistas -dietistas y vendes alimentación; o contactas con una blogger que sepa de química que trabaja en el sector de belleza cruelty-free y eres una empresa de productos cosméticos.

Si no me ha gustado y/o no es lo que me esperaba no lo voy a publicar, ni para bien ni para mal.” Miriam Fabà

Lo que más me repatea es la imposición de opinar a favor de esa marca, en ocasiones sin siquiera probar el producto. Están dando por supuesto que se puede comprar mi opinión y además están despreciando el trabajo de confianza que los seguidores depositan sobre mi. Me repatea y nunca acepto ese tipo de colaboraciones. Para mi una condición indispensable es que entiendan que se arriesgan a no ser publicitados o a que ponga en entredicho la calidad.” Jenny Rodríguez

4. Que no ofrezca dinero

Que no os engañe el puesto número 4 para el tema de la pasta: el trabajo hay que pagarlo y punto. Hay situaciones especiales que las propias bloggers valorarán por sí mismas. Lo mejor, ante la duda, es preguntar las tarifas. ¿Habéis visto qué fácil?

Me molesta cuando no ofrecen dinero, porque sé que muchas empresas (y agencias) lo hacen por tanteo y porque saben que puede sonar la flauta y conseguir promoción gratis. Los bloggers deberíamos valorar nuestro trabajo mucho más.” Louis CF

Yo vivo del blog así que para mí es un insulto que quieran hacer una colaboración gratuita. Ellos cobran por su trabajo y por sus productos, así que yo también…” Iosune Robles

 5. Que mandéis el mismo email a todas

Yo sé que el tiempo es oro, que hay que ser productivas y, de hecho, os aconsejo siempre trabajar con borradores. Pero PERSONALIZADLOS. ¡Que no cuesta nada! Y esto si el volumen de trabajo es mucho. Ahora que ya sabéis que tenemos este grupo, ¿a que vais a tener más cuidadico?

Además, insisto, no todas las bloggers son para ti, ni tú para ellas. Tu empresa tiene que tener una serie de valores sobre los que depositar su confianza a alguien ajeno a la marca, ¿o te tengo que recordar como puede pasar factura a una empresa elegir mal a su embajadora de marca?

Y el broche de oro, porque no os penséis que tampoco tengo para vosotras, queridas bloggers, lo puso Alba con su reflexión acerca de tirar el trabajo:

Si hay algo que me cabrea y que he podido ver como CM de algunas marcas son les bloggers que escriben a la marca para ofrecer su colaboración a cambio de una muestra. Así mal vamos…” Alba Salgado

Trabajar con bloggers es algo beneficioso porque abaratáis costes de la publicidad tradicional tan prohibitiva y porque tenéis el plus de saber que te está recomendando alguien que tiene la prueba social ante sus suscriptores más que currada.

Pero amadlas. Hacedlo, no solo por la cantidad de horas y de trabajo que hay detrás de cada blog, sino porque sabéis que con vuestro dinero estáis ayudando a proyectos increíbles a mantenerse y a seguir ofreciendo contenido de calidad y gratuito a miles de personas.

Merece la pena hacer menos colaboraciones pero de más calidad.

¿Eres empresa o blogger? ¿Qué opinas de estas colaboraciones?
Te esperamos en comentarios

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Las empresas que no amaban a las bloggers

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