Pensando en qué era lo mejor que os podía traer para estas fiestas y debido al éxito que tuvo el año pasado el post que hice por Navidades, he dado con la respuesta esta mañana paseando con mi perra: cómo comunicar sin cansarse demasiado.

En el post del año pasado, vimos a modo de decálogo cómo poder afrontar todos esos comentarios fuera de lugar, piropos descarriados y cuñadismos de la vida para intentar salir lo más ilesa posible de las fiestas familiares y de compromiso de trabajo o grupos de amigos.

10 ideas para mejorar tus conversaciones en Navidad

A modo de guía como la del año pasado, quiero repasar con vosotras algunas claves para que no os desesperéis a la primera cena de empresa o queráis probar lo afilado que está el cuchillo del pan en la cena de Nochebuena.

new girl navidades morir sola

Es comprensible: comunicar es un ejercicio complejo que requiere de mucha energía por nuestra parte, sobre todo si queremos hacerlo bien y de forma consciente. Estar en el momento presente y poner toda nuestra atención implica un gasto de energía extra más para nuestro cerebro que si lo hacemos en piloto automático y soltando lo primero que se nos viene a la cabeza.

Ajustáos las gafas y subid el brillo de la pantalla.

Decálogo para comunicar sin agotarse en Navidades

1. Planifica tus encuentros

Siéntate un ratito contigo misma, una buena taza de té, las pantuflas más cómodas que tengas y quizá la música de Philip Glass de fondo: ¿qué saraós tienes que son ineludibles? ¿cuáles se pueden posponer? ¿alguno que pueda esperar hasta pasadas las fiestas?

Utiliza un código de colores o el sistema que te apetezca, para clasificar los encuentros con la gente según las apetencias que tengas. Así si tienes un compromiso con la familia de tu pareja que no te apetece demasiado y no quieres ir, quizá puedas ponerte antes esa reunión de amigo invisible con tus mejores colegas el día después a modo de recompensa.

Con esto no digo que te tengas que obligar a ir a eventos a los que preferirías no ir, la asertividad como hablamos en este post es clave para estas cosas. Pero si no te queda más remedio que ir: que el calendario sea tu amigo y no al revés.

2. Reserva tiempo para ti

Esta parece muy obvia pero es la que más se nos suele olvidar. ¿Hay algún plan que te apetezca hacer sola? Mejor si vas alternado los ratitos que más pereza te den con los descansos contigo misma. Mi plan favorito navideño es hacerme revival de películas que me gustan: El Padrino, Jovencito Frankestein, Sherlock, Star Wars, Harry Potter… y encerrarme ratitos con los libros que he ido pidiendo o me han ido regalando.

Atención, introverted people: especial importancia tiene para quienes más gravitáis hacia la introversión estos momentos. No es algo que no sepáis ya pero sí que os ayudará tener en cuenta estas claves para comunicar si tendéis más hacia la introversión.

3. Prepara las conversaciones difíciles

Solía decir Groucho Marx

“Marriage is a wonderful institution, but who wants to live in an institution?”

Puede que con la chorrera de compromisos que caen por estas fechas te toque ver a ese familiar o a esa persona del grupo de amigos con la que tienes una conversación pendiente porque las cosas están revueltas.

Suponiendo que sea un tema que emocionalmente te toque la fibra, has de prepararte mentalmente para esa conversación. Las visualizaciones ayudan mucho: ¿cómo será tu lenguaje no verbal? ¿dónde será el encuentro?

Planificar el objetivo de la comunicación: arreglar la relación, expresar vuestros sentimientos, exponer lo ocurrido y las posibles maneras de repararlo…

También ayuda mucho ir con la siguiente mentalidad: si tú das lo mejor de ti y lo haces lo mejor que sabes, con consciencia y pensándolo bien antes, una vez que ya no dependa de ti y sea la otra persona quien tiene la pelota en su tejado, entonces has de aprender a soltar.

La frase clave en esto es: “despréndete del resultado”.

4. Haz del ingenio tu mejor refugio

El humor también se educa y se aprende.

Si ya sabes que por ser vegana te van a caer los típicos comentarios de siempre, prepara respuestas de antemano con mucho sentido del humor. No te lo tomes como algo personal, casi nunca lo es, y piensa de qué forma podrías intentar persuadir mejor a esa persona en concreto. ¿Quizá con un plato exquisito la noche de Nochevieja? Quizá le puedas dejar bajo el árbol el libro de la doctora Melanie Joy de la editorial Plaza y Valdés.

Ayuda mucho ver monólogos o comedias y ver cómo se las apañan los protagonistas para darle la vuelta a situaciones de lo más inverosímil o para salir airosos de ellas.

5. Duerme lo suficiente

Esta, que también puede parecer una obviedad, en fechas relevantes y tan seguidas como es la maratón navideña, se nos olvida demasiado. Entre polvorón y trozo de roscón se suele empezar con las copas y se termina con el espumillón por la cabeza y la dignidad por los suelos esperando al chocolate con churros del bar.

Un buen descanso es clave para asegurar a nuestro cerebro la limpieza diaria que necesita para eliminar las toxinas acumuladas durante el día. No por nada nos pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo.

6. Los animales son tus amiguis

¿Que te cansa la perorata sobre cómo Albert Rivera podrá cambiar el rumbo de los autónomos del país? ¿Que estás hasta el m(c)oño de escuchar cómo jugar a la lotería puede cambiarle la vida a tu tío que lleva tres años en paro?

Si hay un animal en la familia: hazle casito.

¿Que hay que salir a pasear a la perra? Estupendo. ¿Que el gato que vive con tus primos necesita un buen cepillado? Perfecto, tú le das una puesta apunto en un momentito.

Los animales son refugio y debemos devolvérselo con dosis de cariño. ¿Qué mejor momento que ese en el que sale un engominado Ramón García chillando en la televisión para escaparse un ratito a jugar con ellos?

7. Tus amigas también son tu refugio

Que viva el Whataspp, los memes y la madre que trajo a toda la gente del Mundo Today con sus ocurrencias.

Practica tu comunicación personal y enciérrate en el baño a narrar la velada a tus amigas en un descanso que encuentres. Encontrarlas disponibles al otro lado te hará feliz pero el simple hecho de soltar lo que sientes con un puntito de ingenio, ya te hará sentir más descargada.

8. Pregunta cosas positivas a la gente

Nos gusta hablar de nosotras, eso ya está más que claro. Os dejo una lista de preguntas para que la conversación vaya por mejores derroteros y no os canséis de escuchar lo caro que está el kilo de gulas este año o lo jodido que está el país.

Algunas son muy típicas pero te invito a que dejéis más en los comentarios para que podamos ampliar la lista. Si eres vegana, evita la pregunta sobre la isla desierta (tú ya sabes por qué).

  1. ¿Cuál es el recuerdo más feliz de tu vida?
  2. Si pudieras ir al concierto de una persona, viva o muerta, ¿a cuál irías?
  3. ¿Qué superpoder te gustaría tener y por qué?
  4. ¿Cuál crees que es la mejor cualidad de la persona de tu derecha?
  5. ¿A quién admiras en secreto?
  6. ¿Has tenido algún amor platónico?
  7. Sé valiente y cuéntanos el momento más rídiculo o embarazoso de tu vida
  8. ¿Y tu mayor metedura de pata?
  9. Si pudieras cambiar un solo momento de la historia, ¿cuál sería?
  10. ¿Qué cualidad valoras más en una persona?
  11. Si no tuvieras miedo, ¿qué sería lo primero que harías?
  12. ¿Cuál es tu profesión frustrada?
  13. Si tuvieras un avatar de animal, ¿cuál elegirías?
  14. Tienes que comer siempre lo mismo durante toda vida ¿qué sería?
  15. Si te encontraras contigo mismo, ¿qué sería lo primero que harías?

Esta última pregunta se la hago siempre a la gente y funciona a las mil maravillas. Me he encontrado sorprendida con gente que diría que se mataría a si misma porque no podría haber dos iguales en el mundo. La mía no te la puedo contar por aquí, así que échale imaginación…

9. Pide tiempo muerto

Tan sencillo y a la vez tan difícil como eso. Si te está cansando un tema de conversación, si crees que tu interlocutor no es capaz de abrir un poco más la mente, o si estás llegando a tu punto de no retorno y estás a punto de explotar… pide cambiar el tema.

Con una frase sencilla como: “disculpad, pero me estoy agotando. ¿Podemos hablar de otra cosa?” lograrás mucho más de lo que crees que si simplemente te callas miras fijamente al tenedor y te bebes toda la botella de lo que haya a ritmo de villancico.

10. Aléjate de quien no te haga bien

No hay compromiso más importante que el que tienes contigo misma. Tu integridad y tu salud mental valen mucho más en comparación con la gente que son una mala influencia o que te humillan con sus palabras o desprecian con su silencio.

Tienes todo el derecho del mundo a pactar unos mínimos de calidad en cualquier relación y si ésta no los cumple, au revoir, mon amour.

¿Tenéis algún truco más, queridas? Me encantará leeros en comentarios. Seguro que lo escribís es de mucha ayuda para las demás.
A vuestra salud: ¡felices fiestas!

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