Volver a retomar un blog no es tarea fácil. Y más si lo dejaste para coger algo de aire y reestructurar todo tu negocio, que en el caso de muchas autónomas coincide con casi toda nuestra vida y nuestra marca personal.

Si ya sabes algo de marketing de contenidos, sabrás que he roto el primer mandamiento de los blogs que es el de la continuidad. Pero, en mi caso, siempre tuve muy claro que esta página y sus objetivos, siempre irían supeditados a mi otro objetivo vital principal que era el de cuidar de mi perra Isis, enferma de cáncer durante tres años. Y si me has seguido en redes, sabrás que Isis falleció el 22 de noviembre de 2017, por lo que estos meses de comenzar 2018 han sido necesarias para tomar aire y pensar muy bien qué era lo que quería ofrecerte por aquí.

Resumí nuestra historia de diez años de cariño y cuidados en un hilo en Twitter.

Un año es mucho tiempo, por lo que haré un brevísimo resumen de lo hasta ahora acontecido en mi newsletter y en este post te daré también las claves que te pueden ayudar si estás pensando en retomar tu blog.

Por supuesto, siempre querré saber de tí, eso no ha cambiado: qué es lo que te ayuda a seguir cuando la vida aprieta, en quiénes te apoyas cuando no tienes más fuerzas, cómo consigues sacar el trabajo adelante a pesar de no tener ganas… cualquier cosa que a ti te haya ayudado, puede que a nosotras que te leemos también.

¡Ah! Explicarte, si no estás apuntada al newsletter, que el resumen brevísimo, lo hice gracias a la hoja de ejercicios planteada por Mel Robbins (en inglés) en su blog. Es el típico balance del año que viene muy bien para emprendedoras y para sentarnos un ratito con nosotras mismas a hacer una foto de nuestra vida. Esto, si estás pasando una mala época como yo, quizá te sirva para darte cuenta de que no todo es tan negativo como a primera vista pueda parecer. Y es  que nuestros cerebros, preparados para la supervivencia, tienen fijación con lo negativo.

Ahora vienen las buenas noticias: hemos cambiado la web. Con mucha más paciencia de lo que normalmente requieren estos temas. Estoy completamente agradecida a Natalia, desarrolladora web, querida amiga y mother of cats por todo el servicio prestado. Y menciones también especiales a Ana Lorente, con quien ya hablamos en este otro post sobre vuestra identidad corporativa y quien me ha rediseñado toda la imagen de mi marca; las fotos son de Patricia Alcón con quien fue una delicia trabajar por lo fácil que lo pone todo; y el maquillaje de esta sesión de fotos hecha con Patricia fue un regalo de Gala, de Vegala en Barcelona. Los temas legales de mi web los lleva Laia Garcia Aliaga, por lo que vuestros datos están a buen recaudo y cumpliendo el nuevo RDGP.

Repetiré con las cuatro profesionales seguro, y no os las puedo recomendar más. Quizá a Natalia ahora no, pues ella tiene su trabajo fijo en Boston y de momento que yo sepa no está haciendo más encargos.

 

Hablé con Ana Lorente para que nos explicara un poco más de la corporativa que es de las cosas más visuales y con la que más nerviosa estaba. Os dejo con esta mini entrevista para que conozcáis un poco más sobre el proceso entre bambalinas de un trabajo así, o si es la primera vez que vais a encargarle vuestra identidad corporativa a alguien.

¿Has quedado satisfecha con el resultado obtenido con la imagen corporativa?

Si, ha sido un proceso distinto a otros rediseños que he hecho, porque pensábamos hacer solo unos pequeños cambios, manteniendo bastante de la identidad anterior, pero luego fui viendo claro que era necesario un gran cambio. Ha merecido la pena.

(Portada para Facebook)

 

¿Qué retos se te planteaban con respecto a este encargo?

Primeramente captar la esencia de Paula González, donde su marca está impregnada de ella y es difícil ver qué es Paula y que es empresa, y esto hay que diferenciarlo para luego averiguar como unirlo y que puntos tienen en común y cuales no, y escoger con que nos quedamos. También ha sido un reto mantener algo de la marca anterior, que recuerde ligeramente a ella, puesto que ya había un recorrido y la gente ya la identificaba con esa identidad.

¿Qué deberíamos hacer los clientes que trabajemos con una diseñadora?

Además de confiar en ella, que en este caso no me puedo quejar nada de nada 😉 , ayuda mucho que cada uno tenga claro que aspectos lo representan, que diferencie lo que es y lo que le gustaría ser, hacia donde quiere ir. Muchas veces pasa que lo que te gustaría que te representase graficamente no tiene nada que ver con lo que eres, no te representa bien, o no va encaminado hacia donde quieres ir.

 

 

 

Si quieres trabajar con Ana, solo tienes que ir a su web, aquí 

Me encantó el detalle que le puso Vegala a mi labial (veganísimo y sin testar en animales, porque la cosmética puede y debe ser cruelty free). Así que ahora, que ya sabes en qué he estado este tiempo, y quizá te replantees para este 2018 retomar algo que tengas abandonado, que puede ser cualquier cosa, te voy a dar las claves que a mí me han servido para decidirme de una vez por todas a despegar.

 

Cómo retomar tu blog.

 

1.Imperfecto pero terminado es mejor que perfecto y sin hacer

Esta creo que es de las más importantes si tienes, como tuve yo, parálisis por análisis. Dice un antiguo dicho en inglés “Perfect is the enemy of good”. En mi caso ha sido un sobreanálisis increíble, muy a lo Hamlet, pero más Minnellial y con menos pompa. Si también sufres de altas dosis de exigencia, quizá te sirva saber que hay cosas que una vez que están en marcha se pueden mejorar. Por ejemplo: un post siempre se puede editar, tu identidad corporativa se puede revisar más adelante o puedes mejorar ese ebook una vez que la gente se lo haya leído y te haya aportado sugerencias y comentarios al respecto. Hay un proverbio chino que me gusta especialmente tener en cuenta en estas ocasiones y es: “muévete y el camino aparecerá”.

2. Pide ayuda

¿En qué tareas te atascas? ¿Puedes contratárselo a alguien profesional? Por supuesto, también puedes pedir ayuda a familiares y amiguis para que te echen un cable con lo que te cueste más. En mi caso, tras afrontar el duelo de mi perra, no he dudado en decirle a la gente lo que más me hacía falta viviendo lejos de todo el mundo: audios de mis amigas contándome sus cosas. Es la forma más sencilla que tengo de tenerlas siempre presentes y que me apapacha el alma. Por supuesto, también he encargado a distintas profesionales aquellas cosas que no sé hacer en mi empresa.

3. Comienza con lo que más te gusta

Y esto es importante. ¿Qué es lo que más te apetece hacer? Comienza con ello y una vez entres en flujo de trabajo puedes intentar trabajar por tandas. Por ejemplo: empezar por hacer sólo los titulares de tus temas para el próximo trimestre, luego puedes pasar a escribirlos y, por último, agendarlos en el calendario. Una vez que vayas viendo trabajo realizado, te costará más dejarlo y podrás seguir con un poco más de ritmo.

4. Haz un listado de temas favoritos

Este tiene que ver con el anterior pero también se trata de sacar tu parte creativa. ¿Y de dónde puedes sacar información para continuar con tu blog? De tus suscriptores, clientes y seguidores seguro. Pero también de esos comentarios en posts anteriores que te han hecho; echa un vistazo a Google Analytics para ver qué es lo que más ha gustado en épocas anteriores y a las estadísticas de tus redes para ver cuáles son las publicaciones que más se comparten. Luego puedes trabajar por asociación. De ese tema que te gusta, ¿cuántos nuevos posts relacionados se pueden sacar?

5. Trabaja con fecha límite o deadline

Esto es desagradable pero necesario. Y si eres de las que te vas engañando a ti misma (toses nerviosas aquí, carraspeos varios), puedes compremeterte en público en tus redes para meterte un poco de presión e irte animando. Hagas lo que hagas, intenta siempre trabajar el nuevo contenido de tu blog desde esa deadline hacia atrás. Así sabrás cuantos pequeños pasos tienes que dar de cara a lograr tu objetivo y el tema no se te hará tanta bola.

6. Revisa tu exigencia

Esta podría estar relacionada con la primera. Una de las cosas que más me ha paralizado con respecto a volver a comenzar mi blog, es el tema de la exigencia propia. Quería que el nuevo contenido que te pudiera ofrecer fuese mucho mejor cualitativa y cuantivamente con respecto a lo anterior. Pero, ¿y por qué esto tiene que ser así? No digo que no haya que mejorar, digo que a veces nos ponemos las cosas de forma especialmente difícil nosotras solas. Al fin y al cabo, también estás dando contenido de forma gratuita. Con esto no quiero decir que lo que hagas sea una basura porque, la verdad, para llenar internet de ruido ya están las tertulias políticas de mediodía o las manifestaciones de las asociaciones de cazadores o taurinos. Para eso mejor no hagas nada.

7. Repasa antiguos posts y mejóralos

Una buena forma de aportar contenido de valor es mejorar el que ya tienes. ¿Quizá una nueva infografía? ¿O un vídeo resumiendo los puntos principales o ampliando el tema? ¿Una nueva entrevista relacionada con algo que ya hayas tocado? Revistar también los enlaces rotos, las faltas de ortografía y gramática puede llevar tiempo, pero es la mejor tarjeta de presentación para cuando alguien caiga en tus posts antiguos. Es como darle una capita de pintura para que quede como nuevo.

 8. Busca aliadas

Esto está muy en consonancia con cómo me gusta trabajar a mí: creando valor y viendo a las otras autónomas y empresas no como competencia, sino como aliadas. Quizá pueda ser colaboraciones para tu blog: entrevistas, posts invitados, etc. Quizá pueda ser realizar otra serie de acciones de marketing para luego poder contarlas en tu blog: eventos, webinars, unboxings, apariciones en medios, etc.

9. Replantea tus objetivos y tenlos siempre a la vista

Quizá debiera haber puesto este punto de los primeros, pero tú organízate como mejor te vaya a ti, claro. (Aplauso a la obviedad, aquí, gracias.) El caso es que nuestros objetivos nos ayudan a no perder foco. Y algo muy importante, para no perder la motivación al menos, es preguntarte: “¿para qué quiero de nuevo el blog?”. Una vez esa pregunta esté contestada y lo tengas siempre en mente. Mantener la motivación y el ritmo de publicaciones será mucho más sencillo. ¿Será un blog que genere ingresos o no? Esta también es otra buena pregunta que hacerse antes de retomar las publicaciones de tu blog. Según la respuesta, tendrás que elegir unas estrategias de marketing y comunicación, u otras.

10. Póntelo fácil

¿Que no te puedes comprometer a escribir semanalmente? No pasa nada. Busca ir a por la quincena, y si no, uno al mes es suficiente. Al terminar el año tendrás doce posts, eso sí, de mucha calidad, con los que seguir posicionando tu blog como tú quieras.

Hace tiempo que subí una foto a Instagram con el siguiente pie de foto: “que para escribir primero hay que vivir, parece haber quedado ya claro”. Ese ha sido el mantra final. Muchas cosas han pasado en este año, así que tengo mucho más para compartir. Al final el blog, o el newsletter y nuestras redes, son tan sólo una extensión de nosotras mismas.

¿Me cuentas qué has estado tú haciendo este tiempo? O si te has enfrentado a la misma situación de tener que retomar algo, ¿cómo lo has hecho? Te leo en comentarios. Welcome back to my world.