Manifiesto

Esta vida es muy corta para no ser valientes y decir quiénes somos, lo que pensamos y defender aquello en lo creemos. Por eso y porque en mi caso lo personal es político, sí, pero también lo es lo profesional, he elaborado este pequeño manifiesto para que conozcas un poco más sobre mí y veas si quien soy encaja con quien eres tú o tu marca.

Que podremos aprender mucho la una de la otra no lo niego, pero todo tiene una bases sobre lo que asentar lo demás.

  1. Ante todo soy animal falible y me permito errar y aprender de mis tropiezos. Mejorar de forma constante es la norma. Asumiré mis errores de forma que también espero que tú te hagas cargo de los tuyos. Flagelarse echándose las culpas no, asunción de responsabilidades y propuesta de soluciones, sí.
  2. Elegí ser autónoma principalmente por mi perra, para que pudiéramos tener una vida mejor las dos. Así que el descanso y la tranquilidad son fundamentales. No trabajaré con proyectos que me roben alguna de estas dos cosas de forma constante. Para ello: aprovechar el tiempo cuando trabajemos juntas es lo ideal.
  3. El compromiso con aquello en lo que creemos es lo que nos ayuda a crecer y a prosperar. Quiero trabajar con proyectos que tengan el mismo nivel de compromiso consigo mismos alto y constante.
  4. Soy mujer por lo que el feminismo no es algo que se pueda cuestionar. Quedan sujetas a crítica y debate cualquiera de sus estrategias pero no su razón de ser. En un mundo donde la desigualdad hacia las mujeres impera de forma histórica, posicionarse radicalmente a favor de la igualdad es más que necesario.
  5. Me sitúo a favor de aquellas personas que luchan por erradicar la discriminación, abuso y opresión arbitrarias por razones de especie, raza, sexo, orientación sexual o habilidades cognitivas.
  6. Soy bisexual. Lo digo y no me escondo porque, como te explico en esta anécdota, son demasiados años de invisibilidad y ninguneo. Hasta 1990 no se eliminó la homosexualidad (en toda su amplitud de la palabra) de la lista de enfermedades mentales de la OMS. Llevamos poco recorrido y siento que es mi deber abrir camino para las demás. No quiero que ninguna niña se vuelva a sentir inadecuada porque le guste su amiga.
  7. Soy vegana. No trabajo con marcas que exploten a los animales. Sí que puedo asesorarte, sin embargo, en caso de que necesites formación en ese ámbito para saber cómo dar pasos en esa dirección. Todas tenemos un punto de inflexión y partida y me encantará acompañarte a ti o a tu proyecto en ese proceso de cambio.
  8. Creo que la enseñanza y la pedagogía son herramientas esenciales para crear personas formadas, con capacidad de criterio pero también gente con empatía y compasión. Como profesora de debate y oratoria intento no hacer proselitismo ni caer en dogmas ideológicos. Doy mi opinión únicamente cuando me la piden y solo en contextos puntuales.
  9. Esta es mi comunidad de gente, principalmente mujeres, que buscan hacer del mundo un lugar más habitable para todos. Me encanta conectar proyectos y hacer que surjan nuevos lazos (débiles o no) entre personas así. Es una de las cosas que más feliz me hace.
  10. A pesar de ser tajante en muchos de estos puntos soy una persona rotundamente alegre y risueña. Sé reírme de mi misma y necesito gente que comparta un alto sentido del humor que demuestre su inteligencia emocional. Se puede trabajar con ilusión aunque sea defendiendo causas donde la opresión impera porque defender la alegría, parafraseando aquí, es nuestro derecho.