Una de las cosas que más os suelen preocupar es cómo podéis ser las jefas de vuestra vida y no depender económicamente de un sueldo fijo en una empresa. Queréis tiempo libre, flexibilidad de horarios, no lidiar con superiores que os estén apretando las tuercas cada 2×3 y dejar de intercambiar todo el tiempo que tenéis por lo que otros creen que valéis. Creo que la primera vez que lo oí en Español fue a Charuca, pero el término Boss Lady se lleva empleando ya bastante tiempo.

Ya sabéis que después de licenciarme en Administración y Dirección de Empresas no os puedo decir que éste sea un camino de rosas. Porque no lo es. Y que el tufillo neoliberal de ponernos todas a emprender destila ese hedor porque somos incapaces de mantener un Estado del Bienestar que se han cargado entre unos pocos para que su chiringuito sea siempre el que esté abierto. Porque las listas de paro siguen engordando y que la precariedad, sobre todo desde la crisis hace ya más de 10 años, se hace inquisitiva y nos aboca a muchas a ponernos creativas.

No me veréis decir la tan manida frase: que una crisis es siempre una oportunidad. Porque no tiene porqué serlo. Porque como os he dicho en multitud de ocasiones en redes sociales: hay familias que se rompen, gente que entra en bancarrota y personas que lo pierden todo. Así que no, no todo es responsabilidad de los individuos: necesitamos también un poco de criterio y de lectura social a las aventuras empresariales de nuestro tiempo.

Pero si estás aquí, leyendo esta entrada ahora mismo, será por algo.

Quizá, como me pasó a mí, no puedas no hacer las cosas a tu manera porque creas que algo hay que cambiar. Que este sistema ya no nos vale y que seguro tiene que haber otra forma de hacer las cosas. Si te pusieran el sombrero seleccionador de Harry Potter te saldría Gryffindor por el valor, el coraje y la audacia que tienes.

Y, aunque te da vértigo, como todas las cosas que merecen la pena, sabes que lo que tienes ahora no te vale. De eso estás segura. Pero de lo demás no.

El Ideatorio de Oye Deb

Lo entiendo, créeme. Ya sabes que yo no he tenido demasiados trabajos al uso y que he hecho la mayor parte de mi vida activismo – con todo el Burn Out que esto conlleva y la precariedad que está ligada a trabajar siempre gratis-, pero no cambiaría nada de lo que he hecho, porque ésto me ha llevado a ser quien soy. Sí que me gustaría, en cambio, ayudarte a no cometer los mismos errores. Ahorrarte, a poder ser, un poco de tiempo y de dinero, que son dos de los recursos más valiosos de los que disponemos en la vida, que yo me la voy a empezar a tomar ya como un videojuego.

Pero, con la campaña en la que estoy inmersa últimamente, y a pesar de haberte contado hace poco la mejor decisión que he tomado en mi negocio en 2018, no me da la vida para mucho más.

Sé que muchas me habéis pedido mentorías sobre cómo ser vuestras propias jefas y que os ayude, al menos, a emprender el vuelo para ser primero autónomas y quizá después tener vuestra propia empresa. Por eso creo que lo que os traigo hoy es la mejor combinación entre la petición que me haciáis y mi falta de tiempo para poder preparar un programa como las diosas mandan.

El Ideatorio de Oye Deb

Este programa solo estará abierto hasta el sábado, así que escucha muy atenta: Se trata del famoso programa de El Ideatorio de Oye Deb. Un curso online que puedes hacer desde cualquier lugar y para el cuál solo necesitas atreverte a invertir en ti y hacer los ejercicios que te manda para poder ver resultados.

¿Y qué aprenderás con El Ideatorio? A tener mucho más clara tu visión empresarial: cómo será ese trabajo ideal que siempre has soñado. Bueno, sin que te toque la lotería o aparezca una herencia al estilo la tía Ágata, claro. Pero ya hemos dicho que todas las cosas buenas requieren de esfuerzo y que tú lo que tienes claro es que quieres ser jefa de tu vida, aunque aún no sepas cómo.

Para eso, El Ideatorio de Oye Deb te trae:

  • 21 dosis en PDF.
  • Varias dosis extra en PDF.
  • Vídeos de introducción a cada semana.
  • Vídeos explicativos de los ejercicios que lo requieren.
  • Audios de apoyo a las dosis semanales.
  • Hojas de Excel para ejercicios.
  • 2 visualizaciones guiadas.
  • Soporte para los alumnas (zona de comentarios en la web y email).
  • 4 llamadas en directo con Deb.
  • Acceso a un minigrupo de trabajo con otras alumnas, tipo mastermind.

¿Por qué lo recomiendo? Porque yo ya trabajé con Oye Deb en 2016, fue clienta e hicimos juntas un par de trabajos de copy, así que sé que lo que vende no es humo. Es la versión más realista de emprender en clave femenina que vas a encontrar en internet. Porque, admítelo, a ti también te asusta un poco la retórica del “si quieres, puedes” o “para materializar las cosas, solo tienes que pensarlas muy fuerte”. Con Deb esto no es así. Y me alegra, porque me hace sentir menos sola en esto de ser mujer y emprendedora que no está dispuesta a comprar todo lo que se vende por ahí. Me dan un poco igual las fórmulas infalibles del éxito porque pocas cosas hay que superen a la constancia, visión y trabajo duro en los negocios o en la vida.

El Ideatorio de Oye Deb

Otra de las cosas que más me gusta de este programa, es que si no te convence al mes de estar trabajando con ella, puedes recuperar toda tu inversión y ponerte a buscar otra cosa. Es decir, que si El Ideatorio no es para ti, puedes estar tranquila que no te obligan a nada y te devuelven el dinero. Como te puedes imaginar, yo me llevo una pequeña comisión de cada venga que haga a través de este enlace de afiliada. Pero si a ti no te convence, sin problema: ni Deb, ni su equipo, ni yo nos llevamos nada. Porque lo queremos es que te sirva. Que puedas sacar el tiempo necesario estas semanas para priorizar lo que quieres hacer y ponerte a muerte con ello.

Pero, ¿qué significa realmente ser la jefa de tu vida? Aquí te hago una breve descripción de lo que para mí ha significado estos años estar emprendiendo. Sin edulcorantes.

  • Ser dueña y señora de tu tiempo… aquí es mejor que sepas organizarte lo mejor posible.
  • Asumir que tus cagadas son tuyas, pero tus logros también.
  • Tener flexibilidad para hacer lo que te venga en gana.
  • No tener que dar explicaciones a nadie más allá de tus clientes.
  • Trabajar en algo que te motiva, que sientes que merece la pena hacer.
  • Elegir con quiénes trabajas y quiénes pueden formar parte de tu equipo o proveedores.
  • Poner tus propias condiciones.
  • Definir qué es para ti un trabajo bien hecho.
  • La calidad de tu trabajo será la que tú quieras que sea.
  • Que tu voz sea la tuya propia.
  • O que lo que tienes que contarle al mundo sea más escuchado.

Si quieres hacer una prueba antes, te recomiendo hacer la clase gratuita “Tu Química Emprendedora” con este enlace. Quedan 24h para que se cierre y tomes una decisión por ti. ¿Te lo vas a perder?

Es tremendo todo lo que nuestras abuelas y sus madres antes que ellas han tenido que pasar para que nosotras podamos tener hoy la oportunidad de trabajar de la manera que más nos guste. O de la forma que más en sintonía esté con nuestros valores. Y eso de ser la jefa de tu vida, sí que es un lujo que no muchas pueden tener.

¿Qué significa para ti ser la jefa de tu vida? Cada una tenemos una definición de lo que esto supone y me encantaría que compartieras la tuya conmigo en comentarios.

Recuerda que las plazas de El Ideatorio cierran este sábado 16 de marzo de 2019 y que el enlace para apuntarte lo tienes aquí.

¿Lista para emprender?