¿De qué hablamos cuando hablamos de cuidados?

Este post es a petición popular, porque si vosotras me pedís algo, y está en mi mano hacerlo, pa’lante con todo.

Así que gracias a vuestra petición y a la generosidad de las tres marcas que lo patrocinan, dos de ellas antiguas clientas, os puedo traer algo muy completito en lo que al autocuidado se refiere. Me he aliado con tres marcas que me tienen enamorada, no solo por su valores, que también, si no por el gusto y la calidad con la que lo hacen todo.

Con las fotos de producto me ha ayudado Thomas Bedwin, que desde que está en mi vida todo es un poco mejor.

Hablamos de Eva, de Kia Ora. Que trabaja con cariño desde Málaga.

De Marta, de Shui Botanicals. Currando con amorcito desde Ibiza.

De Mar, de Potions. Treballa con mimo desde Barcelona.

Este post tendrá dos partes. Aquí exploramos qué son los cuidados con dos profesionales del mundo de la salud y en el siguiente post, que saldrá mañana o el domingo 31 de marzo os cuento las cosas que hago para cuidarme y qué tienen que ver estas tres marcas conmigo.

Así que, si sientes que te come el día a día, que no llegas a todo, que siempre antepones los deseos de los demás a los tuyos propios… Si sois autónomas y autónomos; activistas por los derechos de los animales y emprendedoras varias: este post es para vosotras.

La Organización Mundial de la Salud define el “self-care” o autocuidado, como:

the ability of individuals, families and communities to promote, maintain health, prevent disease and to cope with illness with or without the support of a health care provider. Self care encompasses several issues including hygiene, nutrition, lifestyle, environmental and socio-economic factors. Promotion of self care is a means to empower individuals, families and communities for informed health decision-making. It has the potential of improving the efficiency of health systems and contributing towards health equity.

https://apps.who.int/iris/handle/10665/205887

Traduzco por si tenemos alguna despistada en la sala:

“La habilidad de los individuos, familias y comunidades a promover, mantener y prevenir la enfermedad y lidiar con ella con o sin el apoyo de un profesional de la salud. El autocuidado comprende varias esferas tales como la higiene, nutrición, estilo de vida y factores medioambientales y socioeconómicos. Promover el autocuidado significa empoderar a los individuos, familias y comunidades a hacer elecciones informadas relacionadas con la salud. Tiene el potencial de mejorar la eficiencia de los sistemas de salud y contribuye a la igualdad”. Más o menos.

Pero, aunque la definición de la OMS está genial, yo quería saber qué opinábais vosotras al respecto, y me dijisteis esto:

En este primer post, para hablar de cuidados hay que ir de forma indispensable a dos de las profesiones que más se implican en el cuidado de los otros seres humanos. Aunque está claro que desde la alimentación a la salud, pasando incluso por la profesión veterinaria, hay mucho de cuidado en ellas. He elegido para este primer post a la medicina y la enfermería. Le he hecho un par de preguntas a una de las cardiólogas del Vall d’Hebron en Barcelona, que da la casualidad (risa maliciosa aquí) que también es vegana. Ángela López- Sáinz nos concede un ratito de su tiempo para explicarnos:

¿Es importante aprender a autocuidarse? 

¡Por supuesto! El mantenimiento de unas rutinas saludables es responsabilidad propia. Los médicos podemos realizar recomendaciones globales, pero el llevarlas a cabo y adecuarlas a nuestra vida diaria depende de manera exclusiva de nosotros mismos.

¿Qué papel juega la salud cardiovascular en nuestro cuidado diario?

Las enfermedades cerebrovasculares en general, y en concreto la cardiopatía isquémica, son las principales causas de muerte en nuestro país, según los últimos registros. Además patologías como la obesidad y la diabetes se consideran actualmente verdaderas pandemias en los países más desarrollados. Es por ello que el tratamiento, pero en este caso y de manera muy especial, la prevención, cobran vital importancia, ya que estamos hablando de muertes potencialmente evitables.

¿Qué recomendación médica se le da a la población general en cuanto a salud cardiovascular?

Básicamente el control de los factores de riesgo cardiovascular. Y esto que suena tan técnico, es eso que estamos tan hartos de escuchar cada vez que acudimos a un médico.Evitar el tabaco, hacer ejercicio habitual y llevar una dieta saludable para mantener el colesterol dentro de sus límites, son las normas básicas que deben de seguir todos nuestros pacientes, obviamente siempre adecuándose a cada persona y a su enfermedad de base.  Y es aquí donde la dieta vegana juega su papel estelar. En los últimos años, han salido publicados en revistas científicas muy importantes los beneficios que aporta este tipo dieta sobre la salud. Así, lo que ya se sabía tradicionalmente cuando nos deshacíamos en halagos hacia la dieta mediterránea (cosa que nadie se atreve a rebatir) se ha visto reafirmado con estos artículos en los que una nutrición “plant-based” es sinónimo de menor mortalidad y morbilidad, con mayor calidad de vida.Y es que a cualquier persona, independientemente del tipo de dieta (vegana o no) pretenda seguir, se le recomienda de una manera muy insistente evitar las grasas de origen animal para poder controlar los niveles de colesterol.

¿Qué hace una cardióloga para cuidarse? 

¡Pues intentar seguir mis propios consejos! El hecho de ver a diario los destrozos causados por las enfermedades cardiovasculares, hizo que siguiera una dieta vegetariana prácticamente desde que ejerzo como cardióloga. Intento así comer de forma saludable, vegana y consciente. Además, y desde un punto de vista más holístico, practico yoga, siendo para mi no sólo una forma de ejercicio, sino también una forma de lidiar con el estrés al que estamos sometidos en nuestra vida diaria.

Podéis encontrar a Ángela en Instagram aquí.

Hablamos también con Esther, de EkoVeg, enfermera graduada por la Universidad de Castilla La Mancha, quien divulga también sobre lo que implica dedicarse a una profesión así desde una perspectiva 100% vegetal.

¿Por qué son tan importantes los autocuidados?  

Los autocuidados son importantes porque nos ayudan a reconectar con nuestra esfera física, mental y espiritual y porque son un acto de amor hacia nosotros mismos, extremadamente valiosos para nuestro bienestar en una sociedad que fomenta la competitividad tóxica, el materialismo y la consecución de ciertos cánones estéticos absurdos. Es decirnos “no importa cómo soy, cómo pienso o qué siento, me acepto tal cual”. 

Salud mental, física, higiene, relaciones, alimentación… ¿está todo relacionado?  

Rotundamente sí. Las enfermeras usamos para referirnos a ello una palabra que a mi me parece preciosa, “holístico/a”. Significa que vemos a las personas como un todo (a nivel físico, mental y espiritual), y no confeccionadas por órganos o sistemas inconexos. La verdad es que la hiperespecialización de la medicina no nos lo pone fácil, pero tratamos de llevarlo a la práctica al cuidar a nuestros/as pacientes. Cuidar es la palabra que mejor define nuestro trabajo. Una probable explicación científica de por qué somos seres holísticos, es que la ingente cantidad de microorganismos (microbiota) que se hospedan en nuestro organismo segregan sustancias que pueden modificar el ánimo, evitar la recurrencia de enfermedades o mantener el equilibrio hormona entre muchas otras funciones. Estos organismos se ven afectados a su vez por nuestra dieta, higiene, estrés, y sustancias químicas entre otros.

¿Qué pautas consideras las más importantes a seguir para alguien que esté empezando? 

Considero que es excelente empezar por dedicarnos cada día unos pocos minutos exclusivamente a nosotras: una ducha con calma, leer, hacer ejercicio, meditar o tocar un instrumento musical, todo por el simple placer de hacerlo. También considero importante establecer “rituales” (a la hora de dormir, comer, levantarnos…): evitar el uso del móvil, estar presentes en el momento, realizar alguna actividad relajante o tomar una infusión antes o después. Cuando iniciamos el ritual de “antes de dormir” por ejemplo, el cerebro se puede preparar y el descanso es de mayor calidad. Comenzar por usar un despertador en el dormitorio en vez del móvil puede marcar un antes y un después en la calidad del sueño.

¿Cómo practica una enfermera el autocuidado? 

Tenemos que cuidarnos a nosotras mismas para cuidar a nuestros/as pacientes lo mejor posible. Para mi es básico pasar tiempo al aire libre (bosques, comidas en el campo, paseos), nutrirme espiritualmente a diario (leer, aprender algo nuevo, formarme como enfermera) y también prestar mucha atención a las personas de las que me rodeo tanto de forma presencial como en redes sociales. Rodearme de personas optimistas y que valoren lo que hago es muy importante para mi. Cuando atravesamos por situaciones como el fallecimiento de un/a paciente, es importante recordar e interiormente felicitarnos por lo positivo de nuestro trabajo a nivel de calidad de vida en sus últimos días y confortar a la familia en lo posible.

¿Cuál es el mejor consejo profesional que le puedes dar a alguien que esté pasando un mal momento?

El mejor consejo que puedo dar es que te escuches. Si atraviesas una mala racha y tu cuerpo te pide descanso, menor nivel de trabajo, menos intensidad en el gimnasio o sencillamente tiempo para recuperarse, dáselo. Si ves que tu móvil va a apagarse por no tener batería y lo enchufas, haz lo mismo contigo, no te permitas llegar a la extenuación. Además de eso cuida la alimentación (que es un autocuidado más). Tanto lo bueno como lo malo acaba, y el proceso será tanto menos traumático cuanto más te permitas asimilar esos cambios.

¿Y tú? ¿Cómo te cuidas? Me encantará saberlo en comentarios. Si te animas, publicaré algunos de los comentarios en el próximo post donde contaré algunas de las cosas que me están ayudando a mantenerme en pie y al frente de un negocio. Ojalá después de leer este post te quedes con que cuidarse debería ser una necesidad y no un privilegio.