Bueno, bueno, bueno. Subir las notas del programa cuando ya lo estáis escuchando en redes es un gustazo porque estamos viendo tanto Zaraida como yo la buena acogida (iba a decir feedback, pero me he contenido) que está teniendo y me está dando mucho gusto y aún más alegría. Y es que no todos los días entrevista una a il cappo de la gastronomía vegana. ¿A que no?

Esta entrevista ha sido como volver un poco a casa, porque hay un par de cosas que no os contamos en la entrevista pero que os voy a desvelar aquí. Zaraida, además de ser una máquina en la cocina, tiene también un corazón que no le cabe en el pecho de grande. Aunque según el día en el que la pilléis en Vegetart, o si le habéis dado los buenos días o no, quizá podáis encontrarla más cansada o malhumorada, lo cierto es que Zaraida es de estas personas que cuida. Lo hace principal, pero no únicamente, a través de la comida que vende cada día en el Barri de Gràcia. Una de las cosas que no desvelamos en la entrevista es que Zaraida fue clienta hace un par de añitos. Justo cuando estaba viviendo sola en un pueblo de Barcelona, con el corazón roto en mil cachitos y con mi perra Isis enferma de un linfoma. Zaraida no solo me dio trabajo para unas cuantas sesiones de oratoria antes de su showcooking en la Veggie World de Barcelona, no. Zaraida me cuidó y me apapachó en cada una de esas sesiones con lo mismo que tenéis vosotras en este podcast: risas a cascoporro y sinceridad de la buena. Bueno, y en mi caso también comida, mucha comida. ¿Qué clienta no solo te contrata sino que encima te invita a comer a restaurantes y te prepara para cada sesión un hatillo con tuppers de su propia comida? Pues Zaraida Fernández, señoras y señoras. Son esos pequeños detalles los que a mí me dejan huella y Zaraida y su Vegetart siempre tendrán un huequito en esta casa virtual que llamamos Ingobernables

Así que esta pequeña tienda de Gràcia en Barcelona se convierte en punto de encuentro, en enclave estratégico para tenernos a todas bien alimentadas y a unos precios de risa. Yo no sé qué más le podéis pedir vosotras a la vida de un take-away casero y vegano, pero que a los fogones está una persona que ha trabajado en restaurantes de estrella Michelín. Yo me permito las ínfulas, que a Zaraida no le molan un pelo.

Muchas veces oímos hablar de la importancia de la comida, de las relaciones sociales que se forjan alrededor de una mesa o de la cantidad de ingredientes emocionales, directos al recuerdo, que lleva nuestro plato favorito. Pero es que es exactamente así. Cuando estás pasando por una época jodida y te has tirado buena parte de la última década rechazando bizchochitos o tartas porque sabes que no son veganas, el valor de lo que ha hecho Zaraida por mí es doble. Sacar parte de la vajilla de tu abuela, poner un trozo de “pa de pessic” de limón que aromatiza toda la comida y calentarte un cafetillo se convierte en un ritual especial. Algo que de pronto cobra otro tipo de importancia.

Así que sí, señoras, aquí- igual que en otros podcasts- hay mucha risa y también mucho cariño. Al menos por mi parte, que tampoco me voy a flipar.

Y como no puede haber dos sin tres, para qué os voy a engañar, este podcast lo patrocina – también con mucho cariño- Laia García Aliaga. Laia es la persona a la que le tenéis que mandar cualquier tipo de queja o demanda que tengáis contra mí. Es la amiga que te defiende del gilipollas de turno en la discoteca (que para algo enseña defensa personal) pero también del casero desagradable que no te quiere arreglar las humedades. Lo tiene todo, oigan. Como ya sabéis, Laia tiene dos bufetes de abogados: el primero, el suyo, especializado en derecho animal y el segundo especializado en administración de fincas. Pero como Laia es emprendedora y tiene varias asociaciones sin ánimo de lucro, como AUDA para ayudar a los animales de la calle, también sabe un huevito y medio sobre ONG y autónomas. Ella ha hecho mi RGPD (que no sabía ni por dónde empezar antes de ponerme en sus manos) y el resto de temas legales de mi empresa. Así que tenéis un 10% de descuento en todos sus servicios si vais de parte de Ingobernables. Recuerda, si eres asociación o fundación, tienes una tarifa plana de servicios jurídicos para temas de derecho animal.

Y como creo que me estoy poniendo demasiado sentimental para un podcast que ha quedado superdivertido, ameno y que te va a alegrar el rato seguro, sin más dilación te dejo con ello. Por favor, no te lo pierdas porque es una auténtica delicia escuchar a alguien hablar de emprendimiendo sin tonterías y con la verdad (al menos la suya) por delante. ¿Vamos a ello?

Acuérdate, porfa, de dejarme algún corazoncillo en Ivoox y unas estrellitas en iTunes. ¡Muchas gracias!